El expresidente de Paraguay, Santiago Peña, fue conducido a la sede de la Fiscalía General del Estado en Asunción para prestar declaración indagatoria en la causa por la caída del Ueno Bank. Tras la jornada, los fiscales Elena Fiore, Christian Benítez, Silvia González Véster y Ruth Benítez lo imputaron por lesión de confianza, administración en derecho propio y producción de documentos públicos de contenido falso, solicitando la prisión preventiva.
El exmandatario ingresó pasadas las 11:00 por una puerta lateral, sin esposas y bajo un fuerte dispositivo de seguridad, en un cambio de sede resuelto por el Ministerio Público por motivos de seguridad. Durante la audiencia, no prestó declaración a título personal y únicamente se expresó su abogado defensor, quien sostuvo la inocencia de Peña.
Cambio de custodia y detención de exfuncionario
Inicialmente, Peña debía cumplir arresto domiciliario, pero las protestas e incidentes registrados el viernes por la noche en las inmediaciones de su vivienda obligaron a reforzar el operativo policial y concretar su traslado al Regimiento Escolta Presidencial. La investigación busca establecer responsabilidades en la crisis financiera de la entidad bancaria.
En forma paralela, la Fiscalía imputó y requirió la prisión preventiva para el expresidente del Banco Central del Paraguay (BCP), Carlos Dagoberto Carvallo Spalding, quien se presentó voluntariamente el viernes por la noche. Las actuaciones investigan presuntas omisiones en los controles oficiales y facilitación de operaciones irregulares.