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Salud

Etiquetado frontal: una nutricionista defendió los octógonos y aseguró que “ayudan a elegir con información”

La posible derogación de la Ley de Etiquetado Frontal volvió a instalar el debate sobre los octógonos negros en los alimentos. La nutricionista Virginia Borga defendió la herramienta como un sistema de advertencia para consumidores.

La discusión sobre una posible derogación de la Ley de Etiquetado Frontal volvió a poner en agenda el rol de los octógonos negros que aparecen en los envases de alimentos. En ese contexto, la nutricionista Virginia Borga remarcó que la medida funciona como una advertencia para los consumidores y aseguró que permitió visibilizar ingredientes y excesos que antes pasaban desapercibidos.

“Esto empezó en Chile y después prácticamente toda Latinoamérica adoptó el sistema de etiquetado”, explicó la especialista, quien aclaró que aún no está claro si la intención del oficialismo es eliminar únicamente el etiquetado o derogar toda la Ley de Alimentación Saludable.

Borga recordó que la normativa comenzó a trabajarse en Argentina en 2016 y encontró fuerte resistencia por parte de la industria alimenticia. “El espíritu de la ley era advertirte sobre nutrientes críticos como azúcar, sodio y grasas”, señaló.

“No te enseña a comer, te advierte”

La nutricionista explicó que los sellos negros no buscan prohibir productos ni decidir por el consumidor, sino brindar información clara para tomar decisiones.

“No es que te va a enseñar a comer. La idea es advertirte para que seas consciente de lo que estás llevando”, afirmó.

En ese sentido, destacó que muchas personas con enfermedades crónicas, como diabetes, hipertensión o colesterol alto, encontraron en los octógonos una herramienta útil para identificar alimentos con exceso de azúcar, sodio o grasas.

También sostuvo que el etiquetado ayudó a derribar falsas percepciones sobre productos considerados “light” o saludables. “Pasó mucho con quesos untables o galletitas de agua. La gente pensaba que eran saludables y aparecieron con varios octógonos”, indicó.

Los puntos cuestionados

Borga reconoció que uno de los aspectos más discutidos incluso entre nutricionistas es el octógono vinculado al exceso de calorías.

“Las calorías dependen de las necesidades de cada persona. Ese es quizás el sello más cuestionado”, explicó.

Sin embargo, defendió la necesidad de advertir sobre exceso de sodio, azúcar y grasas, especialmente porque antes existían “azúcares ocultos” que no estaban claramente identificados en los productos.

¿Funciona el etiquetado?

Sobre la efectividad de la ley, la especialista indicó que en Argentina todavía no existen estudios concluyentes, aunque sí mencionó antecedentes positivos en Chile.

Además, consideró importante avanzar en investigaciones locales para medir el impacto real de la norma en los hábitos de consumo y en la salud pública.

Finalmente, Borga insistió en que la clave está en el acceso a la información: “Uno puede elegir comer algo con todos los octógonos, pero para elegir primero tiene que saber qué contiene ese producto”.

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