Con el inicio del Mundial de Fútbol y el inminente debut de la Selección Argentina, las calles de Rafaela comienzan a teñirse de celeste y blanco. En esquinas estratégicas de la ciudad aparecieron puestos de venta de camisetas, gorros, trompetas, figuritas y distintos artículos vinculados al máximo evento deportivo del planeta.
RAFAELA NOTICIAS recorrió algunos de estos puntos de venta ubicados sobre avenida Mitre, donde comerciantes y emprendedores buscan aprovechar el entusiasmo mundialista para sumar ingresos en un contexto económico que sigue siendo desafiante.
Uno de ellos es Marcelo Chavez, quien instaló su puesto en la intersección de Av. Mitre y Roque Sáenz Peña. Aunque la llegada del Mundial genera un movimiento especial, asegura que la venta callejera forma parte de su vida desde hace años. "Hace ocho años que me dedico a esto. Yo tengo un puesto de juguetes y trabajo en ferias, festejos patronales y torneos de fútbol. Siempre andamos en esto", contó.
Entre las opciones que ofrece aparecen camisetas de la Selección, trompetas, figuritas y álbumes. Las camisetas económicas se venden a 10 mil pesos o dos por 15 mil. Por ahora, reconoce que el movimiento viene tranquilo, aunque espera que la situación cambie con el correr de los días. "Ahora empieza el furor cuando comiencen los partidos. La gente cuando cobra gasta, y ahora también se viene el aguinaldo", afirmó.
A pocas cuadras de allí, sobre Mitre y avenida Italia, José Luis Lelly vive una realidad similar. Desde hace años vende ropa y artículos deportivos, y asegura que cada Mundial representa una oportunidad para generar ingresos. "Estamos nuevamente en un Mundial y esperemos seguir. Yo tengo un puestito en barrio Mora y aprovechamos para vender y poder vivir. No para hacer grandes negocios, sino para salir adelante", explicó.
En su puesto se pueden encontrar camisetas de la Selección para niños y adultos, modelos alternativos, gorros y hasta prendas para bebés. Los precios oscilan entre los 15 y los 20 mil pesos. Sin embargo, uno de los principales problemas por estas horas es conseguir mercadería. Según explicó, la demanda se disparó y los proveedores no logran responder al ritmo de los pedidos. "Me tenían que mandar entre 80 y 100 camisetas y me llegó apenas una tercera parte. Los mayoristas no dan abasto", relató.
Más allá de las dificultades para abastecerse, ambos coinciden en que el Mundial sigue despertando un fenómeno especial. En tiempos donde muchas familias ajustan gastos, la pasión futbolera parece encontrar siempre un lugar. "La gente por ahí se queja de que no alcanza la plata, pero cuando hay un evento importante siempre aparece el esfuerzo para comprar una camiseta o algo para acompañar a la Selección", reflexionó José Luis.
Mientras Lionel Messi y compañía se preparan para salir a la cancha, en las esquinas de Rafaela también se juega otro partido. Uno que mezcla ilusión, trabajo y la esperanza de que la fiebre mundialista ayude a mejorar las ventas durante las próximas semanas.