El Gobierno Nacional sigue construyendo un modelo que privilegia a una minoría enriquecida, frente a una realidad social que deja afuera a millones de personas en nuestro país, sumiéndolas en la pobreza.
No nos parece serio que el dictamen de mayoría del Presupuesto haya llegado a la Cámara con menos de 24 horas de antelación a su tratamiento, lo que faculta la directiva de un abordaje express, a pedido del Fondo Monetario Internacional.
Apelamos al sentido de responsabilidad de los diputados/as de la Nación, para postergar el debate ante la grave situación de violencia y represión que rodea al Congreso. Deben primar siempre el resguardo de la seguridad de la ciudadanía y el grado de institucionalidad democrática.
Advertimos que estamos en presencia de un Gobierno que se niega al diálogo nacional, lo cual es grave y preocupante, porque abandona la generación de consensos para defender la educación y la salud pública, y dar inmediata respuesta a la delicada situación social que vive el país.
El Presupuesto Nacional debe ser un paso en el camino del desarrollo y no una propuesta de recesión económica que siga poniendo en riesgo el trabajo y la producción Argentina.