Es fin de año, fin de ciclo y es, en especial para los contadores, fecha de balance. Aquí es el momento donde evaluamos nuestra performance financiera en el año. Además, sube el dólar y todos enloquecen, pero hace meses que desde aquí dijimos que subiría a $19 para fin de año. No son fuerzas paranormales, es el mercado.
El dólar sube por varios motivos, primero porque está atrasado respecto de los precios. Si todos los componentes de la economía suben aproximadamente un 23%, el billete verde, componente de esta, debe subir en esa misma proporción tarde o temprano. Además, en la última licitación de lebac, el BCRA, no renovó unos cientos diez mil millones de pesos, estos van directo a los precios y al dólar. Por otra parte, es fin de año y muchos actores de la economía, se plantan en moneda fuerte para pasar tranquilos el verano. Lo expuesto, sumado a presiones internacionales, llevan a que el dólar se aprecie. No hablamos aquí de devaluación, sino de acomodamiento del valor del dólar, que estaba atrasado y se recupera. Por este motivo, la suba no debería trasladarse a precios.
Desde esta columna les veníamos avisando, felicitaciones a aquellos inversores que nos hicieron caso y dolarizaron parte de sus carteras.
Hagamos balance ahora. ¿Nos fue bien o mal en el 2017? La respuesta es siempre positiva. Ya sea porque hacemos buenos negocios o porque aprendemos de aquellos que no nos salen del todo bien. Además, en cada proyecto, cada inversión, cada negocio, van esfuerzos propios y ajenos. Tiempos y recursos que nos entrega nuestra familia, actividades y amigos. Por lo que al menos a ellos y a Dios para los creyentes, les decimos gracias por todo lo bueno del año y prometemos aprender de lo que no salió como queríamos.
Si nos quedamos solo con el resultado de los negocios, nos convertimos en exitistas y les aseguramos que a nadie le salen todas. En cambio, si amamos nuestro trabajo, si disfrutamos la tarea diaria, si queremos nuestro negocio, nuestra alegría será permanente. Lo que proponemos aquí es disfrutar, más allá de los resultados, el hacer nuestra tarea diaria, ahí donde nos toque. Disfrutar nuestro empleo, más allá de nuestro salario. Vivir nuestro comercio, emprendimiento, quiosco, despensa, lavadero, pyme o establecimiento agropecuario, más allá de si nos deja grandes ganancias o si apenas cubre los costos y nuestras necesidades. Y si somos generadores de empleo, la recompensa no solo es económica, sino que ya es una bendición el poder ser dadores de trabajo, especialmente en tiempos de escases.
Debemos disfrutar la vida que transcurre mientras tratamos de alcanzar nuestros proyectos. Debemos, amar la trama más que el desenlace.
Si amamos la trama, el año está ganado.
#AmarLaTrama #ElAñoEstaGanado #ElAdministradorAstuto @ElcontadorB