Hoy comenzamos cantando para ponerle buena onda al día. No tenemos buenas noticias para contarles, pero tenemos que sacar pecho, arremangarnos y seguir adelante como buenos Rafaelinos que somos. De ninguna crisis se sale sin trabajo y sacrificios. Hablaremos del dólar, la inflación y la tasa de interés.
Comencemos por la inflación, el BCRA había fijado a principio de año una inflación con un techo en el 17%, cerraremos el año alrededor del 22% como lo venimos diciendo desde hace varios meses. La diferencia entre la inflación estimada por el Central y la real es la que utilizaremos para calcular la del próximo año. En el presupuesto del próximo año la inflación estimada es de un máximo del 12%, utilizando nuestro artilugio matemático nos dice que la inflación real del próximo año alcanzará un 16%. Este valor es el que necesitamos para estimar el resto de las variables de la economía el próximo año, pero principalmente tenemos que tenerla presente cuando se negocien salarios, realicemos compras de mercaderías o materias primas.
Si del tipo de cambio actual hablamos, desde este lugar venimos diciendo que debe cerrar a fin de año en $19, pero no vemos que dicha divisa nos esté haciendo caso. Sin embargo, hay factores que nos demuestran que el tipo de cambio está atrasado y esa situación es forzada por la entrada de dólares provenientes de créditos externos que luego se cambian por pesos en el mercado para pagar el gasto público. Respecto de esta situación aconsejamos que diversifiquen las inversiones poniéndole una ficha a aquellos activos valuados en dicha moneda. Invertir en un inmueble al pozo, podría ser una buena manera de convertir pesos en dólares a un tipo de cambio bajo.
Ahora vamos a la estrella del año, las Lebac y su tasa de interés que continúa en suba. Sin dudas muy pocos negocios en la economía real nos darán una rentabilidad del 29% con un bajo, casi nulo, nivel de riesgo. No merece gran análisis, la suba de la tasa de interés de esta inversión deja casi fuera de carrera a los bonos y las acciones. Al respecto solo diremos que Argentina necesita desarrollar más su mercado de capitales para depender menos del crédito externo, tanto para el sector público, como el privado. No debe reducirse el mercado gravando el ahorro como se pretende en la reforma impositiva. Si aumenta el ahorro, aumenta el crédito interno y si aumenta el tamaño del mercado de capitales, más pymes podrán financiarse en él. De esto hablamos cuando nos referimos a la renta financiera.
Igual saldremos adelante o al menos nos iremos felices cantando, al final la vida sigue igual…