El primer paso es planearnos que es lo que deseamos lograr en dicho período, es conveniente evitar metas que no puedan medirse, como ser líder en ventas o ser el número uno. Si el objetivo es mensurable, luego podremos saber si lo conseguimos. Ejemplo, puedo plantearme vender el doble que el año anterior, en este caso ese doble puedo calcularlo en pesos o en unidades físicas, la segunda opción es más recomendable ya que evito el sesgo inflacionario. También puedo plantearme metas estando en relación de dependencia, esta puede ser, conseguir un puesto determinado en la organización, sabiendo por ejemplo que se crea un nuevo sector, o determinado recurso está por llegar a la edad jubilatoria.
Una vez planteado el objetivo global, inmediatamente debo plantear metas parciales que me permitan mostrarme si voy por el camino correcto. En los ejemplos del párrafo anterior, si deseo vender el doble que el año anterior, este enero tiene que tener una facturación del doble del primer mes del año pasado. O si deseo alcanzar ese puesto en la organización, deberé realizar las capacitaciones necesarias, dentro y fuera de la misma, para tener las aptitudes necesarias para el cargo. Debo también contar con las herramientas para alcanzar las metas propuestas, esto implicará hablar con nuevos proveedores, buscar nuevos barrios donde ofrecer la mercadería, mantener ordenada la cobranza, realizar capacitaciones y nunca romper con la ética de los negocios, de que sirve progresar y alcanzar objetivos si no voy a dormir tranquilo.
Debo autorizarme a modificar los objetivos propuestos, si cuando los planteé me parecieron razonables, pero luego no puedo alcanzarlos o los alcanzo muy fácilmente, debo modificarlos por otros que representen mejor la realidad y evitar desmotivarme. Esto implica evaluar periódicamente los mismos, esta prueba puede ser incluso diaria o aún en períodos de tiempo más cortos. Debo buscar rutinas improductivas y desterrarlas, para lograr más tiempo libre, ya sea para el trabajo o el descanso.
Hay que salir de la queja permanente, no esperar que las cosas sucedan y luego buscar un culpable, no sirve de nada porque no cambia tu situación. Se puede tener un año legendario, recuerden que hay que hacer sacrificios, tendré jornadas buenas y otras no tanto, pero la satisfacción del esfuerzo siempre estará.
Junto con mis objetivos personales, siempre debo perseguir un bien superior, el bien común. Esto me asegurará que aunque no tenga un éxito personal, estoy encaminado hacia el bienestar de otros, voy por la buena senda.
Por último, debo conocer las variables macro de la economía, aquellas que no puedo cambiar, que son un dato para nosotros, pero que debo manejar correctamente para actuar. Estas son principalmente la inflación, no solo la global que se informa en los medios como el Índice de Precios al Consumidor, sino también la del sector económico al que mi emprendimiento pertenece, industria, comercio mayorista, construcción, etc. , el cual probablemente sea diferente de la inflación general. Debo conocer también las expectativas de suba del tipo de cambio, refugiarse en monedas fuerte, como el dólar o mejor en productos atados a él. Nunca debe faltarnos mercadería, materias primas e insumos, ya que son la base para mantener activo el negocio. Así como tener presentes otras variables que son exógenas pero que afectarán mi desempeño, en este 2021 nos referimos principalmente a la pandemia y también a que se trata de un año electoral, donde muchas variables estará atadas o afectadas para evitar movimientos, que se producirán inevitablemente luego de los comicios.
Podemos tener un año legendario, trabajemos para ello.