Si uno gasta más de sus ingresos, puede consumir sus ahorros o pedir prestado. Los ahorros de un país son las reservas del BCRA, si no desean gastarse debe recurrirse a un prestamista.
El Fondo Monetario Internacional es un organismo de las Naciones Unidas, nace después de la segunda guerra mundial y es después de la salida de los sistemas de cambio fijo (patrón oro) que toma un papel preponderante en los países en vías de desarrollo.
La Argentina es un país miembro del fondo por lo que puede pedir asistencia al mismo, es decir le puede pedir un préstamo. El máximo que puede pedir es el 500% de la cuota aportada, es decir de lo ingresado oportunamente a este fondo.
Si bien no trascendió la cifra que se solicitará imaginamos que será este total, con desembolsos parciales en dos años de plazo y estimamos que la tasa que el FMI nos cobrará será apenas superior al 4%. De esta manera el Estado Nacional conseguirá financiamiento, a menor precio que el existente en los mercados tradicionales y por una cifra cercana a los 25.000 millones de dólares. De esta forma el financiamiento conseguido alcanzará para cubrir nuestro déficit fiscal, lo que gastamos de más, al menos hasta el final del mandato.
Cuando uno pide un préstamo, no importa quien te presta, lo que importa son las condiciones derivadas del mismo. Y es aquí donde debemos prestar atención al condicionamiento que impondrá el Fondo para realizar sus desembolsos. Estas condiciones serán de orden fiscal y monetario. Con fiscal se referirán a la adecuación del gasto al monto de ingresos, con esto seguramente reducirán el déficit fiscal y por el lado monetario pedirán la reducción de la emisión de moneda, lo que repercutirá en menor inflación.
Hasta hoy teníamos un equipo económico, un ministro de Finanzas, uno de Hacienda y un presidente del BCRA, desde ahora tendremos un equipo unificado en un nuevo conductor, el Fondo Monetario Internacional, quien será nuestro nuevo ministro de economía.
No obstante, con la llegada de esta cifra, las reservas del BCRA superarán los u$s 80.000 millones, suficientes para calmar los mercados, tranquilizar al dólar, reducir la inflación, bajar la tasa de interés, retomar la obra pública y con esto seguramente las intenciones de un nuevo mandato.
#BuenaSaludFinanciera @ElcontadorB @GuilleBriggiler