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Opinión

30.000 compañeros detenidos y desaparecidos: ¡Presentes!

Como cada 24 de marzo, seguimos exigiendo memoria, verdad y justicia, por cada compañero y compañera víctima del terrorismo de Estado. En estos tiempos, donde el gobierno vuelve a hostigar, criminalizar y perseguir a quienes piensan distinto, a quienes ejercen el derecho a la huelga, a quienes luchan por más y mejores derechos laborales, por mejores condiciones económicas… hoy más que nunca debemos gritar “Nunca más”. En nuestra ciudad, se convoca a reunirnos en la plaza 25 de mayo para marchar, desde las 16 hs. 

En este día, en el que años atrás un grupo de genocidas se instaló en el poder y causó la desaparición de más de 30.000 personas, seguimos reivindicando la lucha y los sueños de aquellos compañeros, seguimos resistiendo y siguiendo sus pasos. Reivindicar la memoria es un ejercicio político y debería ser cotidiano, implica revisar nuestra historia, y sobretodo implica transformar todo aquello que causó dolor e injusticia, resignificarlo y llevarlo como bandera.

 

En nuestro país a partir del 24 de marzo es una fecha que carga con un peso político incomparable, es una fecha cargada de dolor, pero también y retomando la idea de resignificar las situaciones, es una fecha de profunda lucha. El 24 de marzo de 1976 se implantó un régimen dictatorial caracterizado por el genocidio programado, la desaparición forzada de personas y la comisión de crímenes de lesa humanidad. Ello derivó en un largo camino judicial en la que hoy, 43 años más tarde, continúan los juicios a los represores. 

Hoy, como desde hace 43 años, en nuestro país recordamos a las víctimas, pero el debate no se encuentra saldado. En nuestra ciudad, incluso, nos encontramos con acciones que reflejan que la violencia hacia quienes reivindican la memoria sigue vigente y, por ende, sigue vigente aquel pensamiento que reivindica las atrocidades cometidas por el terrorismo de Estado. 

Reivindicar la memoria no sólo implica una revisión del pasado, sino una constante comparación y reflexión con el presente. En medio de un contexto político y social en el que se vuelve a imponer la violencia institucional y las políticas represivas, donde el gobierno actual intenta imponer la idea de que la mano dura y el castigo son mérito para aquellos que defienden sus derechos, que animan talleres y actividades culturales, que denuncian, mientras intentan buscar alternativas, las crisis económicas que estamos atravesando… Hoy más que nunca, memoria para no cometer los mismos errores. Memoria, para que de una buena vez podamos decir “Nunca Más”. 

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