Si bien sobre el particular nadie ha querido exponerlo públicamente, como así tampoco los funcionarios quieren darle voz oficial, Rafaela Noticias conoció un nuevo capítulo en la tirante historia entre los gastronómicos y el municipio.
Bien es sabido que uno de los sectores comerciales más afectados por la pandemia de Covid-19 fue y sigue siendo el gastronómico. Un nuevo capítulo se escribió hace algunas semanas, cuando el gobierno provincial permitió seguir funcionado hasta las 23 horas, pero restringió la circulación de las personas desde las 20 hasta a las 6 de la mañana, lo que, según aseguran desde el sector gastronómico, fue lo mismo que cerrar a las 20.
Esto se debe a que, si bien se pueden concurrir a los locales de comida o bares, sólo puede ser en transporte público o caminando, lo que desalienta la concurrencia de comensales enormemente.
Conocida éstas noticias, varias llamadas, encuentros informales y gestiones se dieron en el edificio ubicado en la intersección de calles Moreno y Bv. Lehmann.
Varias fuentes, que prefirieron guardar el anonimato, le comentaron a Rafaela Noticias que incluso habrían avanzado bastante en un acuerdo para que el estado local, decreto mediante, permitiera que jueves, viernes, sábado y domingo, aquellos concurrentes a los locales gastronómicos y bares se movilice en sus propios vehículos.
Incluso éstas mismas fuentes deslizaron que el acuerdo, que se habría alcanzado no sin antes mantener intensos debates, iba a cobrar estado público en las últimas horas ya que comenzaría a regir éste mismo jueves.
Pero, sin mediar ninguna explicación, el gobierno local habría decidido dejar de lado los consensos aparentemente logrados y volver todo a “foja cero”.
Ésta determinación, si bien ninguno de los funcionarios del Ejecutivo se animó a confirmar oficialmente, cayó como un balde de agua fría, en los crispados nervios de los comerciantes gastronómicos, que ven como su sector se hunde día a día.
Algunos comerciantes y empresarios del sector hablaron con Rafaela Noticias e incluso aventuraron que hay un acuerdo tácito entre ellos que, si no se cumplen los compromisos que se habrían alcanzado, endurecerían aún más su posición. Esto se vería reflejado con la convocatoria a una marcha “multitudinaria”, frente al palacio municipal para reclamar por lo que aseguran “era algo que estaba prometido”.
Más allá de confirmarse o no éste rumor, lo cierto es que la tensión entre el gobierno local y el sector de los bares y restaurantes es evidente. Pese a los encuentros en lo que se buscan acordar posiciones comunes, el descontento con las restricciones que, según los comerciantes, atentan directamente contra su derecho a trabajar, han levantado un mojón insalvable entre ambos.