Desde hace meses, en nuestro país se discute sobre la “Ley de Etiquetado Frontal” cuyo fin es que el consumidor pueda identificar claramente qué es lo que está consumiendo y de esta manera poder hacer elecciones conscientes y acordes en cuanto a la salud.
Etiquetado frontal
En busca de una información clara, se podría destacar que actualmente el rotulado con el que se cuenta es bastante precario, de difícil lectura y compleja comprensión.
Según comentaba Carolina, existe la necesidad de mostrar, en forma clara, cuando un alimento posee un exceso en lo que llamamos nutrientes críticos: la sal, el azúcar, las grasas totales, las grasas saturadas y el exceso también en calorías.
“Esta ley es importante porque actualmente abundan los productos alimenticios, tenemos fácil acceso a ellos, principalmente en la población infantil; niños, niñas y adolescentes están constantemente expuestos a diversos productos de los cuales, su composición, no siempre es adecuada, nutricionalmente hablando”, destacaba la licenciada. A través de sellos octógonos, color negro y letra blanca es que se va a indicar si el producto posee un exceso de algún nutriente crítico.
Lo novedoso también es que no sólo apunta al rotulado, la parte visible de los alimentos, sino que también busca regular la publicidad, la producción, la oferta de estos alimentos en instituciones educativas. Entonces, uno de los puntos de esta ley es que, si un producto ya tiene un solo sello, un solo octógono, no va a poder ser publicitado, por ejemplo: con un personaje, un dibujo animado o esas caricaturas que buscan justamente atraer el consumo de los niños. “Esto es un paso muy importante para mejorar el entorno escolar, desde los profesionales de la nutrición buscamos siempre trabajar, y trabajamos arduamente en los entornos escolares saludables”.
“Esta ley va a ayudar a poder generar un ambiente donde los niños puedan acceder a una mejor calidad nutricional y así mejorar su alimentación, prever enfermedades y lograr disminuir los niveles de sobre peso que vemos en los niños, en niñas y adolescentes, posteriormente traducidos en porcentajes muy elevados en los adultos también”, afirmaba Carolina.
Con el tiempo ha caído el consumo de frutas, de alimentos frescos, legumbres, y el aumento del consumo de productos procesados trae aparejado un riesgo mayor de enfermedades crónicas no transmisibles que se encuentran en un porcentaje muy alto. La licenciada comentó que “actualmente en Argentina el 70% de los adultos padecen exceso de peso, quiere decir que siete de cada diez personas adultas tienen sobrepeso. En los niños cuatro de cada diez ya están padeciendo este sobrepeso, obesidad. Desde la salud y las políticas públicas, es importante que se tomen medidas”.
La no dulzura, una semana consciente
La semana de la no dulzura es una campaña que tiene ya dos años y esta es la 3era edición. Lo que busca, justamente, es concientizar sobre el consumo elevado que tenemos hoy en día de azúcar, no sólo común como se conoce, sino también el azúcar que encontramos en diversos productos. No solamente alimentos dulces sino en otros como los panificados y distintos productos que tenemos al alcance, y que en el día suman consumos muy elevados de azúcar.
En búsqueda de contrarrestar lo que conocemos como semana de la dulzura y concientizar, justamente, sobre el impacto negativo del alto consumo de azúcar en el desarrollo de sobrepeso, obesidad, de diabetes, de distintas complicaciones, de esta manera buscamos bajar lo que conocemos como el umbral de dulzor que tenemos a nivel del paladar.
“Uno está acostumbrado a consumir alimentos muy dulces entonces este umbral cada vez sube más y se vuelve más difícil retomar, educar el paladar, con alimentos y sabores más naturales”.
En conclusión, se puede afirmar que el trabajo por mejorar la calidad sanitaria de vida es un tema de agenda que impacta a todas las áreas de nuestra sociedad.