El Centro de Formación Profesional Nº 5 se encuentra realizando integración de personas con problemas mentales. Así lo señaló el director de la institución Gabriel Ruggia: "Veníamos trabajando desde diciembre del año pasado un proyecto de articulación entre la División Provincial de Salud Mental dependiente del Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación a través de la Regional III. Se trata de capacitar en algún oficio para aquellas personas que tienen algún problema pero que en realidad necesitan un cable a tierra. Fuimos evaluando cuáles eran los posibles cursos que podíamos articular y la verdad que en esta instancia hemos elegido Panadería, porque para la gente con la característica propia de los pacientes, de los jóvenes que están haciendo el curso, era lo más viable, si bien no quiere decir que no pueda haber otra especialidad". El directivo además señaló que para que esto se pueda implementar "el Ministerio de Educación nos dio las horas para poder afrontar el salario del docente y la Dirección Provincial de Salud Mental hace el aporte para los insumos. Lo que sí planteamos es que nosotros no estamos preparados para estas cosas, entonces sí o sí necesitábamos el acompañamiento de las integradoras, por lo que hay dos chicas trabajando en esa función". Sobre el resultado de esta experiencia, Ruggia comentó que "fue una muy linda porque uno se da cuenta que no todo está perdido. Todo el mundo habla de que el trabajo dignifica y es cierto, lo comprobamos; porque esta gente se siente bien, se sienten cómodos, lo disfrutan, trabajan cualquier cantidad y uno se da cuenta de que con poco se puede hacer mucho y lo más importante es que están en una escuela". De acuerdo pudo consultar RAFAELA NOTICIAS con las profesionales integradoras, los alumnos que están participando de esta experiencia son 9, entre 15 y 40 años. Dichos alumnos fueron seleccionados luego de una amplia convocatoria que incluyó los Centros de Salud de la ciudad. Ambas trabajadoras de la División Provincial de Salud Mental destacaron la apertura que tuvo el Centro en aceptar a los pacientes e incorporarlos al establecimiento sin ningún tipo de requerimiento ni prejuicio.
Nuevo proyecto en carpeta
Los resultados positivos que ha tenido esta experiencia ha hecho que se esté evaluando la posibilidad de incorporar a otro curso, como puede ser carpintería, a chicos que no hayan terminado la escuela, con problemas de consumo, en situación de calle y que tengan problemas delictivos, como una forma de brindarles nuevas posibilidades de inserción social.