En una sentida celebración religiosa celebrada en la Catedral “San Rafael”, el Obispo Ms. Luis Fernández, junto a la grey católica, despidió al Sacerdote Faustino Torralbo, quien tras 40 años de servicio en la Diócesis de Rafaela, ha decidido retornar a su patria, España.
Durante la misa en acción de gracias desarrollada en la noche de éste lunes, el obispo local saludó al presbítero con un cálido mensaje.
“Como Iglesia Diocesana estamos esta tarde en esta catedral de San Rafael, dando Gracias al Buen Pastor, porque a lo largo de 40 años, hemos podido experimentar la presencia pastoral del querido padre Faustino Torralbo, que este próximo fin de semana, emprende el camino de regreso a su tierra natal, España, de la Diócesis de Sigüenza, cercana a Madrid, que lo enviara como Misionero a estas tierras Latinoamericanas” comenzó diciendo Fernández.
Y continuó diciendo “Ya antes de llegar a estas tierras, no solo había madurado el “llamado” a la vocación sacerdotal, en la Madre Patria, sino que también había transitado los primeros y fundamentales pasos del sacerdocio en la diócesis que lo vio nacer y donde realizó como seminarista la formación inicial de la vida sacerdotal, con distintas tareas pastorales que le iba encargando el Obispo de Sigüenza, tanto en la parroquia como también como formador de seminaristas”.
“Después de ese primer tiempo es que reza, decide y charla con su Obispo, pidiéndole venir a estas Tierras, al sentir el deseo incontenible de gastar, entregar su vida, ahora al servicio de la Iglesia en América. Vida que entregó en tantas comunidades como extensa es nuestra diócesis de Rafaela, no solo en esta ciudad en varias parroquias, sino también, solo menciono algunos Pueblos, como Humberto Primo, San Guillermo, San Vicente, Zenón Pereyra y Esmeralda”.
Asimismo, el Obispo Fernández aseguró que Faustino es “Un Pastor con olor a oveja, ya que son muchos fieles a los que acompañó y sirvió, sin pedir nada a cambio”.
Y refirió “no era un “asalariado”, por eso no dejaba su rebaño, y pareciera decirnos que solo se aleja, cuando puede sentir en su corazón a lo mejor, ser un peso o una carga para los hermanos”
“El amor que le tiene el presbiterio y la gente, hablan de un gran respeto y afecto integro que supo ganarlo con una presencia transparente y sencilla de un bajo perfil que como el del Buen Pastor va delante del rebaño, mostrando caminos y senderos que llevan a plenitud de vida al estilo del Resucitado” sostuvo.
“Gracias en nombre de tanta gente, por tu servicio y entrega generosa, porque no los retuviste para vos egoístamente, ni los abandonaste por una vida cómoda e indiferente, y no los soltaste hasta que tuvieran vida plena en la libertad de los hijos de Dios” sostuvo el máximo exponente de la Iglesia católica local.
Antes de finalizar, agregó “no te olvidaremos nunca Faustino, buen viaje, lleva en el corazón a tu querida Madre de Guadalupe, a San José Obrero y a esta que ha sido parte de tu vida, La Iglesia diocesana de Rafaela”.