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Nadie merece morir al grito de «maricón»

Lo que se sabe
Samuel, de 24 años, recibió una paliza cerca de una
discoteca en la madrugada del sábado en “La Coruña”. 
De acuerdo a lo publicado por medios españoles, el hecho
sucedió a las 3:00 am (01:00 GMT) en lo que era la segunda noche de ocio
nocturno desde que se levantaron las restricciones por la pandemia en la región
de Galicia.
Samuel estaba con una amiga fuera de una discoteca y al
parecer una videollamada fue el detonante de la agresión. Su amiga Lina, que
afirmó estar junto a Samuel en el momento de la agresión, explicó lo sucedido.
Mientras estaban haciendo la videollamada, una pareja pasó y
le pidió a Samuel que no le grabaran, relató Lina, según el diario "La Voz
de Galicia".
"Intentamos explicarle que estaba confundido, que
estábamos haciendo una videollamada y enseñándole a una amiga la zona en la que
estábamos".
De acuerdo a la versión de Lina, el chico se fue
directamente hacia Samuel y le dijo: "O paras de grabar o te mato,
maricón".
Lina entró en la discoteca, donde seguía el resto de su
grupo de amigos, y al salir Samuel ya no estaba allí, sino en una plaza unos metros
más alejados, donde se consumó la paliza grupal. Al llegar al lugar
"escuché que alguien gritaba maricón de mierda", dijo Lina. Sumado a
esto, según la declaración de testigos citados por distintos medios locales de
ese país, también han escuchado que le gritaban “maricón”. Es por esto que la hipótesis
más grande se basa en que fue un crimen de odio.
Posteriormente, pese a que funcionarios de la salud
intentaron reanimarlo durante dos horas aproximadamente, no lograron salvarle
la vida y acabó falleciendo en el hospital.
La policía busca ahora esclarecer no sólo quiénes fueron los
culpables, sino qué desató la brutal paliza.
Movilizaciones
En el país europeo hubo marchas en Madrid Barcelona,
Valencia, Salamanca, Badajoz, Lanzarote, Bilbao, Valencia y Zaragoza, entre
otros puntos del país.La movilización “central” ha reunido a familiares y amigos
de la víctima junto a personas pertenecientes al colectivo LGBTQI+. El padre
del joven depositó una carta en el lugar del hecho que decía lo siguiente:
“Hola,
soy el padre de Samuel, quiero primeramente agradecer el excelente trabajo de
los equipos del 061 por todo el esfuerzo realizado en cuanto al pronto atendimiento de nuestro hijo. Nos quitaron la única luz que iluminaba nuestra
vida. Sabemos que vamos a tener un camino muy largo por recorrer. Estaremos apoyados en nuestra familia, amigos y compañeros que nos ayudarán a salir de este
camino oscuro”

Junto al grito de «Samuel no ha muerto, le han asesinado» y
«A Samuel lo han matado por ser maricón».

Nadie merece morir al grito de “maricón”.

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