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Buscan reactivar y comprar dos plantas de Lácteos Verónica en Santa Fe

La crisis de Lácteos Verónica suma una nueva alternativa para recuperar parte de su actividad industrial. Molfino Hermanos, compañía controlada por el grupo peruano Gloria Foods y propietaria de marcas como La Paulina y Ricrem, presentó una propuesta para reactivar dos de las plantas de la empresa santafesina y avanzar posteriormente con su posible adquisición.
La iniciativa fue presentada ante la Justicia el 29 de octubre y contempla una primera etapa de reactivación mediante contratos de elaboración a fasón. Este mecanismo permite que una empresa utilice las instalaciones de otra para procesar productos, sin necesidad de adquirirlas inicialmente.
El proyecto incluye las fábricas ubicadas en Lehmann y Clason. En una primera instancia, Molfino propone recuperar parcialmente la actividad de Lehmann y luego incorporar la planta de Clason, que permanecen paralizadas desde comienzos de año.
Para Lehmann, la compañía proyecta retomar la producción de leche en polvo y quesos semiduros, con un ingreso de materia prima estimado en 350.000 litros diarios. En el caso de Clason, la puesta en marcha dependerá de una auditoría previa para determinar las condiciones operativas de las instalaciones.
Una posible compra y la situación de los trabajadores
La segunda etapa de la propuesta contempla la adquisición de ambas plantas, incluyendo sus instalaciones, maquinarias y equipos necesarios para la producción. Sin embargo, Molfino no precisó cuánto estaría dispuesta a pagar por los establecimientos.
La empresa también manifestó su intención de mantener a la totalidad o a una parte sustancial de los trabajadores afectados a las fábricas. Según la información presentada, Lehmann cuenta con 112 empleados y Clason con otros 140, por lo que la iniciativa involucra a 252 trabajadores.
Desde la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra), encabezada por Héctor Ponce, respaldaron la propuesta y adelantaron que solicitarán su aprobación judicial. El gremio consideró que representa una alternativa viable para recuperar la actividad productiva y preservar los puestos de trabajo.
El obstáculo judicial y otra oferta por Clason
La iniciativa de Molfino se enfrenta a una situación judicial compleja. El juez subrogante Horacio Robledo rechazó el pedido de la compañía para que su propuesta fuera comunicada formalmente a los acreedores y trabajadores dentro del concurso preventivo.
El magistrado consideró que todavía no correspondía avanzar con ese planteo, ya que Lácteos Verónica no había solicitado formalmente la autorización para vender sus establecimientos. No obstante, no descartó que una eventual operación pueda analizarse por las vías correspondientes.
Además, existe un antecedente que complica las negociaciones: Verónica ya había acordado vender la planta de Clason a Lacterra S.A.S. por 9 millones de dólares. También había pactado la venta de Suardi a Copalac por otros 6,5 millones de dólares.
De esta manera, Molfino introduce una nueva alternativa para el futuro de las instalaciones, especialmente en el caso de Clason, donde ya existe un acuerdo de compraventa previo.
La propuesta aparece en medio del concurso preventivo de Lácteos Verónica, que llegó a la Justicia con un pasivo de $118.496 millones. Mientras la empresa intenta reorganizar sus deudas, el futuro de sus plantas y de cientos de trabajadores continúa sujeto a las negociaciones empresariales y las decisiones judiciales.

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