Más de dos millones y medio de personas y decenas de líderes de todo el planeta marcharon en París a la marcha republicana contra los ataques yihadistas contra Charlie Hebdo. La afluencia de ciudadanos en las calles fue masiva y estuvo encabezada por el jefe del Estado, François Hollande. Además, se encuentran marchando alrededor de un millón de personas en otras ciudades de Francia y el resto del mundo en repudio al atentado.
2.200 agentes se despliegan por París y sus alrededores para garantizar la seguridad en los lugares más sensibles de la ciudad.
Los ministros de Interior de varios países europeos y representantes de EE UU, Turquía, Israel y la Autoridad Palestina, se han reunido en la capital francesa para coordinar nuevas medidas de urgencia frente a la nueva amenaza del integrismo islamista radical
“Nuestra determinación es trabajar juntos contra el terror”, dijo Bernard Cazeneuve, ministro francés de Interior, tras concluir el encuentro. También ha anunciado "controles profundos" de algunos pasajeros.
Además, anunció que la marcha en París "no tiene precedentes" y advirtió que contar el número de personas en las calles "es imposible", según reprodujo el diario local Le Monde.
La movilización se realiza en la capital francesa y en otras ciudades del mundo. En Buenos Aires, Franceses y argentinos por igual se acercaron a la embajada francesa, ubicada en Cerrito 1399, para mostrar su repudio a los ataques terroristas que ocurrieron esta semana en Francia.
"Los invitamos a participar de un momento de agrupamiento republicano y de recogimiento en homenaje a las víctimas del atentado contra Charlie Hebdo", informaba el comunicado emitido por el Consulado General de Francia en Buenos Aires.
Fue la segunda manifestación que realizada en Argentina. El miércoles varias personas se juntaron frente a la embajada, convocadas por un grupo de franceses que viven en el país.
Alrededor de 40.000 personas marcharon este sábado en Pau, una localidad de 80.000 habitantes en el sudeste de Francia. También lo hicieron habitantes de otras ciudades como Orléans (centro), con unos 22.000 asistentes, o Niza (sur), donde cerca de 25.000 personas se reunieron en el Paseo de los Ingleses a lo largo de la playa.
El presidente francés, François Hollande, convocó a todos los franceses a que se sumen a la marcha para defender "los valores de la democracia, de la libertad y del pluralismo".
La manifestación fue encabezada por Hollande, quien estuvo acompañado por numerosos dirigentes extranjeros, como el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, el primer ministro británico, David Cameron, y la canciller alemana, Angela Merkel.
Otros líderes internacionales que participaron de la misma son los ministros de Italia, Matteo Renzi; de Portugal, Pedro Passos Coelho; los jefes de Gobierno de Bélgica, Charles Michel; Holanda, Mark Rutte, de Luxemburgo, Xavier Bettel y de Malí, Ibrahim Bubacar Keita.
Rusia estuvo representada por su canciller, Serguei Lavrov, al igual que Argelia y Marruecos.
La marcha fue encabezada por Hollande, quien estuvo acompañado por el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, el primer ministro británico, David Cameron, y la canciller alemana, Angela Merkel.
Por su parte, el primer ministro francés, Manuel Valls, dijo que la movilización representa una expresión "a favor de la libertad y la tolerancia y contra el racismo y el antisemitismo".
"Tenemos en cuenta el contexto, estamos expuestos a riesgos, por eso es importante mantener las medidas excepcionales porque aún estamos buscando a los cómplices. Habrá un antes y un después de estos tres días", advirtió Valls.
En total, murieron 20 personas en los últimos 3 días: 12 en el ataque al semanario, 1 oficial de tránsito, 4 rehenes en la tienda kosher y los 3 atacantes.
El presidente palestino, Mahmud Abbas (AbuMazen) participó de la marcha en París, en conmemoración a las víctimas de los ataques al semanariosatírico Charlie Hebdo y las del supermercado de comida judía,informó en un tuit la emisora francesa i-Télé.
Ceremonia nocturna
Cuando las avenidas de París comenzaban a vaciarse después de la marcha, la Gran Sinagoga de esa ciudad recibió a los líderes de Francia e Israel y a los familiares de las víctimas de uno de los ataques de esta semana.
Poco después de caer la noche, el presidente francés, Francois Hollande, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu entraron a la Gran Sinagoga, que se encuentra a unas 20 cuadras al noroeste de la Plaza de la República, epicentro de la marcha nacional, y fueron recibidos con una ovación, según el diario local Le Monde.
Allí los esperaban para una ceremonia especial la cúpula y parte de la importante comunidad judía en Francia y las familias de las cuatro víctimas de esa confesión, que fallecieron en la toma de rehenes en el supermercado judío en París el viernes pasado, dos días después del atentado contra el semanario Charlie Hebdo.
Otro de los invitados especiales fue el imán Drancy Chagoumi, el presidente de la Asociación Cultural de los Musulmanes de Drancy, un suburbio al norte de París, y el líder de la mezquita francesa de Al Nour. Chagoumi es un referente del movimiento parisino para un diálogo interreligioso, especialmente entre musulmanes y judíos.
Horas antes, Netanyahu había anunciado que los cuerpos de los cuatro franceses judíos que murieron en el supermercado kosher en el barrio de Vincennes serán enterrados en Israel.
Los medios israelíes suelen identificar a Francia como uno de los países europeos más antisemitas. En ese sentido, el premier reiteró desde el aeropuerto de París que el lugar natural de los judios franceses es Israel.
Poco después y en un gesto que reveló cierta tensión, el primer ministro francés, Manuel Valls, sentenció que "el lugar de los judíos franceses es Francia".
"Si 100.000 judíos se van, Francia no será más Francia. La República Francesa será considerada un fracaso (...) Los judíos de Francia están profundamente vinculados con Francia, pero necesitan garantías de que son bienvenidos aquí, que aquí están seguros", agregó el premier, marcando el inicio de un día signado por las palabras libertad, tolerancia y convivencia.