Mientras la discusión por
la vuelta a clases de forma presencial sigue vigente, con febrero a
la vuelta de la esquina ya son varias las familias que piensan cómo
sería un eventual retorno a las aulas. El regreso a clases no sólo
cambiaría de nuevo la dinámica de las familias dentro del hogar,
sino que también obliga a pensar en aquello que ha generado
históricamente un dolor de cabeza a padres y madres: los precios.
La canasta escolar registró
un incremento de 50,76% frente a 2020. Según el sondeo elaborado por
la asociación Consumidores Libres, las mochilas, según el diseño,
medida y calidad, tienen un precio de entre $1.500 y $8.000.
Dentro de los artículos
con mayores ajustes se encontraron el lápiz grafito (128,5%), el
compás de plástico (125%), la témpera (85,7%), las etiquetas
(75%) y el resaltador (71,4%).
Sin embargo, los útiles
escolares no son lo único que miran padres y madres. ¿Cuánto
aumentaron los uniformes? Un tema no menor, año tras año. Frente al
aumento del 50,76% que registró la canasta escolar, la canasta
indumentaria intentó no quedarse atrás y aumentó 51,24%.
El guardapolvo recto con
botones cuesta $ 1.100, con lo que mostró un aumento del 50,6%.
Paralelamente, con un alza del 55,5%, las zapatillas blancas de lona
de talle 20 al 26 tienen un precio promedio de $ 980, mientras que
las del 29 al 38 se elevan a $ 1200 al avanzar 53,8%.
El ministro de Educación,
Nicolás Trotta, volvió a referirse sobre el regreso a clases y
aseguró que "lo que garantiza la vuelta segura son los
protocolos sanitarios" y aclaró que las vacunas contra la
Covid-19 "son una herramienta para intensificar la
presencialidad".
"Imaginamos un regreso
seguro a las aulas y a las clases en cuanto a la presencialidad, lo
que implica poner en valor la experiencia que transitamos este año
tan complejo y difícil de pandemia"
"Esa experiencia nos
confirma que lo que nos permite el regreso seguro a las aulas son los
protocolos y ese es el camino que tenemos que llevar adelante",
aseguró Trotta. En esa línea, señaló que "hay dos factores
que nos van a permitir ir intensificar esa presencialidad que tenemos
que garantizar. Por un lado, a partir de la mejora de los indicadores
epidemiológicos, cuanto mejor sean en una provincia y en cada comuna
y distrito deberíamos profundizar la cantidad de días y horas que
nuestros hijos puedan estar en la escuela".
"El otro factor tan
importante es la vacunación de los docentes, que son grupos
priorizados por nuestro gobierno, y la población en general",
remarcó. En ese sentido, enfatizó que "la escuela tiene mucho
para aportar en permitir que nuestros niños y niñas procesen lo que
ha sido un 2020 muy difícil, el año de la Covid-19".