En el marco del Día de la Enfermería, RAFAELA NOTICIAS se acercó hasta el Instituto Superior del Profesorado, donde se cursa la carrera de Enfermería, para dialogar con docentes y estudiantes sobre una profesión que combina vocación, formación permanente y contacto humano en los momentos más delicados de la vida.
Allí, Nancy, docente y enfermera con más de dos décadas formando profesionales, compartió cómo nació su vínculo con la carrera y cómo cambió su mirada a lo largo de los años. “La verdad es que siempre quise ser enfermera sin saber bien lo que significaba ser enfermera. Y una vez que empecé a transitar la carrera me di cuenta de que no quiero ser otra cosa”, expresó.
Actualmente, además de desempeñarse en el ámbito de la salud, lleva 23 años dedicada a la docencia. Desde ese lugar, destacó la evolución de los estudiantes que llegan a formarse. “Me maravilla ver que los estudiantes de primero ya tienen mucho más claro lo que es la enfermería. Es mucho más amplia que los cuidados básicos”, señaló.
La profesional explicó que la enfermería implica acompañar integralmente a las personas, trabajando no solo sobre lo físico, sino también sobre lo emocional y espiritual. “Trabajamos con seres humanos, con familias y comunidades. Lo hacemos desde la prevención, promoviendo hábitos saludables, durante la enfermedad y también en el último momento de la vida”, describió.
Además, reconoció que la profesión continúa atravesando una búsqueda de reconocimiento social. “Venimos luchando hace mucho tiempo por una reivindicación que todavía necesitamos”, sostuvo.
Una carrera que supera expectativas
Melania, estudiante de tercer año, contó que el interés por la enfermería nació hace más de diez años y que la experiencia terminó superando todo lo que imaginaba. “La verdad es que superó todas las expectativas. Te encontrás con un mundo maravilloso”, aseguró.
La joven explicó que las prácticas fueron fundamentales para descubrir la dimensión real de la profesión y destacó la importancia del trabajo colectivo dentro de los equipos de salud. “Nos enseñan mucho a trabajar en equipo. Los logros se dan más cuando uno trabaja en conjunto que individualmente”, remarcó. También señaló que, aunque tiene antecedentes familiares ligados a la enfermería, la decisión nació principalmente de una motivación personal.
Por su parte, Aristides, también estudiante de tercer año, relató que su acercamiento a la enfermería estuvo muy vinculado a la experiencia de su madre, quien también ejerce la profesión. “Desde chico vi situaciones donde ella ayudaba a personas en la calle y eso me marcó mucho. Quiero poder ayudar a la gente cuando más lo necesite”, expresó.
El joven comentó además que le gustaría orientarse hacia el área de primeros auxilios y emergencias, y reconoció que la carrera le permitió descubrir un universo mucho más amplio de lo que imaginaba. “No tenía noción de todo lo que podíamos llegar a hacer como enfermeros”, afirmó.
Consultado sobre el hecho de que históricamente haya más mujeres que hombres dentro de la profesión, Aristides aseguró que nunca fue una dificultad para él. “En cada año somos muy pocos hombres, pero nunca me incomodó. Siempre encontré buenos grupos y muy buenas personas”, señaló.
En una jornada cargada de emociones y reconocimiento, docentes y estudiantes coincidieron en algo: detrás de cada enfermero o enfermera hay una profunda vocación de servicio, compromiso humano y deseo constante de ayudar a otros.