Opinión

¿A quién defiende el ENRESS?

Los santafesinos y mucho más los rafaelinos estamos nuevamente ante una ¿cómo llamarla? ¿“burla”, “tomada de pelo”, “chanza”?. La verdad que se hace difícil explicar cuál es la sensación que nos invadió cuando accedimos a la información, en el mediodía del miércoles, en la que el ENRESS, Ente Regulador de Servicio Sanitarios de Santa Fe, en la provincia, léase “el que defiende los intereses de los usuarios asegurando la provisión del servicio”, avaló el aumento propuesto por la empresa ASSA para el presente año.

¿Por qué nuestro asombro?, más allá de que el aumento de las tarifas de los servicios está previsto, en este caso particular muchas cosas quedan pendientes por las que la empresa de aguas, no puede pretender aplicar semejante incremento, un 26,65 % para las tarifas del presente año.

Nos atrevemos a decir, que hoy, todos los rafaelinos tenemos el mismo sentimiento de bronca ante tal despropósito. Un servicio deficitario, gran cantidad de roturas que no se arreglan agudizando la falta del líquido vital, que ya hace varios años que viene siendo una dificultad para la población rafaelina, una empresa vaciada y prácticamente con inversiones ínfimas, vislumbran un futuro bastante más grave en el problema del agua para la región centro oeste de la provincia, postergada en todos los reclamos desde aquella caída, propiciada por el gobierno de Hermes Binner, en la licitación del Acueducto Centro Norte, única instancia de solución para el inconveniente, que antes era propio de los meses cálidos, pero ahora es una constante durante todo el año.

Y ante este panorama, nos preguntamos ¿Por qué tenemos que absorber y pagar un aumento en la tarifas sino gozamos del servicio? Si tenemos que esperar días cuando un caño se rompe y hacemos el reclamo y nadie viene a arreglarlo. Si pasamos semanas en las que nunca terminan de cargarse los tanques de agua porque la presión es tan baja que si no invertimos en una bomba centrífuga es imposible contar con agua para bañarnos, o para usar en los inodoros. Si nada de lo que se promete se cumple, si las alternativas presentadas desde el gobierno local no son atendidas cuando buscan soluciones y no problemas o postergaciones.

Pues bien ante este panorama, lo mínimo que esperábamos los rafaelinos y seguramente un porcentaje importantísimo de la población de la provincia era que el Ente que regula el servicio, defendiera a los usuarios. Pero no fue así, por una votación, podríamos decir reñida, el ENRESS avaló el aumento. Dos de sus directores votaron en contra del incremento y los tres restantes a favor. ¿Cuáles fueron los criterios para esos votos? Sería bueno tener las explicaciones oportunas porque sin dudas que hoy por hoy el único sentimiento que tenemos los rafaelinos es una gran “bronca” porque nuevamente estamos ante un atropello a nuestros derechos ciudadanos y ante el cual nada podemos hacer.

De nada valió todo lo dicho en las audiencias públicas. ¡Cuánta desazón ante la no escucha de los reclamos por parte de los que deben escucharlos y utilizarlos para la toma de decisiones! Tres audiencias públicas de aguas en las que creemos la postura de los participantes han sido prácticamente unánimes, en cuanto al rechazo del aumento, pero evidentemente no fue suficiente.

¿De acá en más qué? ¿Otra vez tendremos que pagar y quedarnos callados? O será tiempo de que como venimos diciendo desde hace tiempo, y como ya comenzó a hacerse, todos los rafaelinos nos unamos y exijamos que este servicio se preste de manera adecuada y cuando sea así nuestra tradición de pujanza no tendrá inconvenientes en pagar lo que realmente el servicio cueste…

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