EL hecho se registró en las últimas horas, cuando un hombre que reside en calle Destefanis al 300, llegó a su cada con una bordeadora que había comprado vía internet. Dejó el elemento dentro de su automóvil por algunos minutos, y al ingresar a la vivienda, fue cuando escuchó la alarma de su automóvil. Al salir se encontró con una de las puertas forzdas, y la faltante de la bordeadora la cual ni siquiera pudo desempacar.