La investigación judicial que pesa sobre el Jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, ha tomado un giro tecnológico tras el hallazgo de movimientos de fondos a través de criptomonedas. La fiscalía a cargo de Gerardo Pollicita confirmó la detección de operaciones en diversas plataformas digitales, lo que reactivó las inspecciones sobre la trazabilidad de sus activos.
Tras el levantamiento del secreto bancario, fiscal y financiero, más de 20 exchanges (entre ellos Binance, Ripio, Lemon y Satoshi Tango) informaron sobre transacciones de "entrada y salida" de activos como BTC, ETH y USDT vinculados al funcionario, a su pareja Bettina Angeletti y a la sociedad MasBe. El dato clave que desvela a los investigadores es que estas operaciones no figuran en la declaración jurada presentada ante la Oficina Anticorrupción para el periodo fiscal 2024.
Desfasaje en las cifras
La Justicia intenta determinar si los ingresos declarados por Adorni coinciden con su nivel de vida. Según el expediente, en poco más de un año el funcionario habría movilizado una cifra cercana a los USD 349.640, repartidos entre:
- La compra de una propiedad en el country Indio Cuá.
- Remodelaciones en efectivo por USD 245.000 (según testimonio del contratista).
- Viajes de lujo a destinos como Aruba, Punta del Este y Nueva York.
Próximos pasos judiciales
El fiscal Pollicita ha solicitado al Banco Central un historial completo de todas las operaciones financieras de Adorni y sus empresas desde enero de 2022. Por su parte, la defensa del funcionario sostiene que "todo quedará clarificado" con la presentación de la declaración jurada de 2025 y niega las cifras aportadas por los testigos sobre las reformas edilicias.
El seguimiento de criptoactivos marca un precedente en este tipo de causas de corrupción, utilizando herramientas de análisis digital para rastrear fondos que, hasta hace poco, se consideraban fuera del radar estatal.