Por Julio Armando
Con la llegada del invierno y el cambio en la dinámica nocturna de la ciudad, la Municipalidad de Rafaela modificó la estrategia de los controles de tránsito y volvió a intensificar los operativos de alcoholemia en distintos sectores. Como resultado, en aproximadamente un mes ya fueron retenidos entre 10 y 15 automóviles cuyos conductores dieron positivo en los controles.
Así lo confirmó a RAFAELA NOTICIAS el jefe de Protección Vial y Comunitaria, Hernán Bo, quien explicó que el objetivo principal continúa siendo prevenir la conducción bajo los efectos del alcohol.
"Los controles son firmes durante todo el año. Durante la semana trabajamos mucho en horarios de tarde y noche y los fines de semana hacemos operativos específicos. Antes estábamos muy focalizados en sectores como Vieytes, la Colectora y UNRaf por los reclamos vinculados a picadas, conducción peligrosa y escapes antirreglamentarios. Ahora, con el frío, esa concentración disminuyó y volvimos a distribuir los controles de alcoholemia en distintos puntos de la ciudad", señaló.
El nuevo tráiler permitió volver a secuestrar automóviles
Uno de los cambios más importantes fue la incorporación del tráiler municipal destinado al traslado de vehículos (antes se dependía de la disponibilidad de una grúa de otra dependencia municipal), adquirido a comienzos de este año. Esa herramienta permitió que el Municipio vuelva a secuestrar automóviles cuando los conductores presentan alcoholemia positiva.
"Al tener el tráiler pudimos retomar los secuestros de autos. Hoy, puntualmente, los vehículos se retienen por alcoholemia positiva. Existen otros motivos, pero el objetivo principal es sacar de circulación a quienes manejan alcoholizados", explicó Bo.
Si bien indicó que no cuenta con la cifra exacta, estimó que desde el inicio de esta nueva modalidad ya fueron retenidos entre 10 y 15 automóviles.
El funcionario destacó además que todos los procedimientos se realizan en conjunto con personal de la Unidad Regional V, lo que permite desarrollar los operativos con mayor seguridad.
"Todo secuestro genera algún nivel de conflicto porque muchas veces se trata de personas que están alcoholizadas, pero afortunadamente no hemos tenido episodios de violencia y el trabajo coordinado con la Policía viene funcionando muy bien", afirmó.
¿Qué ocurre con los autos secuestrados?
Bo explicó que, una vez retenido el vehículo, éste queda depositado en dependencias municipales ubicadas detrás del Juzgado de Faltas, donde permanece bajo techo y con custodia permanente.
Posteriormente, el conductor debe presentarse ante el Juzgado de Faltas para realizar su descargo. Si corresponde, deberá afrontar la sanción económica y, una vez que el juez autorice la restitución mediante resolución, podrá retirar el automóvil.
En paralelo, el Municipio también continúa retirando vehículos abandonados de la vía pública. Esos automóviles son trasladados a otros predios municipales y policiales, como los ubicados sobre Ruta 70 y en Bella Italia.
"En esos casos, la mayoría termina compactada porque se trata de vehículos abandonados, sin posibilidad de volver a circular o cuyos titulares incluso han fallecido. Solamente alrededor del 5% logra ser restituido a sus propietarios", explicó.
Alcoholemias que preocupan y multas elevadas
Respecto de los resultados obtenidos en los operativos, Bo señaló que la mayoría de las alcoholemias positivas ronda 1 gramo de alcohol por litro de sangre, aunque también detectaron casos considerablemente más graves. Cabe recordar que el máximo permitido es de 0,5 para el conductor común, mientras que para aquerllos que transportan pasajeros, el test debe darles cero.
"Hemos tenido registros de 2,56; 2,54 y 1,88 gramos por litro. Cuando se superan los dos gramos ya estamos hablando de niveles muy altos que representan un serio riesgo para la seguridad vial", advirtió.
Finalmente, aunque aclaró que el monto definitivo lo determina el Juzgado de Faltas según cada caso y los antecedentes del conductor, indicó que actualmente las sanciones económicas superan ampliamente los 600.000 pesos y, en muchos expedientes, oscilan entre los 600.000 y los 800.000 pesos.
"Nosotros no fijamos las multas, pero por lo que observamos en los expedientes, hoy las infracciones por alcoholemia positiva se ubican en esos valores", concluyó.