El Concejo Municipal de Rafaela mantuvo este martes por la mañana una reunión con funcionarios del Departamento Ejecutivo para analizar modificaciones a la ordenanza que regula la reparación de equipos y maquinarias pesadas del municipio.
El encuentro contó con la participación del subsecretario de Servicios Públicos y Ambiente, Juan Pablo Aversa, y de la secretaria de Hacienda y Finanzas, Silvina Bravino, quienes respondieron consultas de los concejales sobre la necesidad de ampliar el alcance de la normativa vigente.
Según explicó Aversa, la modificación busca resolver un problema detectado durante la aplicación de la ordenanza aprobada meses atrás. El funcionario sostuvo que, en numerosas ocasiones, para conocer el costo real de una reparación es necesario desarmar completamente el motor de una máquina pesada, algo que dificulta la obtención de presupuestos previos y retrasa el proceso administrativo.
Además, indicó que la propuesta incorpora la posibilidad de que el mismo taller que realiza la reparación provea también los repuestos, con el objetivo de garantizar el trabajo realizado y evitar inconvenientes vinculados a la responsabilidad sobre las piezas utilizadas.
Bravino confirmó que ninguna de las reparaciones previstas para las maquinarias incluidas en el anexo de la ordenanza pudo concretarse bajo el esquema actual, ya que los costos de los repuestos no estaban contemplados dentro de la excepción prevista por la norma. Por ese motivo, explicó, fue necesario impulsar esta modificación.
El intercambio con Dellasanta
El momento de mayor tensión de la reunión se produjo durante el intercambio entre Aversa y el concejal de La Libertad Avanza, Fabricio Dellasanta.
El edil cuestionó que se produzcan roturas importantes en los motores de la maquinaria municipal y planteó la necesidad de implementar un protocolo de mantenimiento preventivo que permita reemplazar componentes antes de que fallen.
"Es muy raro que se funda un motor", sostuvo Dellasanta, quien afirmó haber consultado a empresas privadas que trabajan con maquinaria pesada y aseguró que, mediante un adecuado mantenimiento preventivo, es posible anticipar el desgaste de las piezas y reducir al mínimo las averías.
Aversa rechazó esa interpretación y defendió el trabajo que realiza el personal municipal.
"Lo que vos estás cuestionando, que no se funde un camión o un motor, demuestra que no conocés la dinámica del servicio público", respondió el funcionario, quien invitó al concejal a recorrer el corralón municipal para verificar las tareas de mantenimiento.
También aseguró que los vehículos reciben cambios de aceite, filtros, engrase y controles periódicos, y remarcó que las roturas son una posibilidad inherente al uso intensivo de maquinaria que trabaja diariamente.
Durante el intercambio, Aversa afirmó que no aceptaba que se pusiera en duda el trabajo de los talleres municipales.
"No estamos esperando que se rompan los vehículos. Se reparan y se trabaja a conciencia. Es faltar el respeto al personal municipal decir lo contrario", expresó.
Por su parte, Bravino buscó encauzar el debate y señaló que la discusión central no pasaba por los protocolos de mantenimiento, sino por la necesidad de contar con una herramienta administrativa que permita reparar con mayor rapidez los equipos que ya presentan averías y requieren ser desarmados para determinar el alcance de los daños. Agregó que la estandarización de un protocolo de mantenimiento puede seguir trabajándose en paralelo.
Al finalizar la reunión, los concejales acordaron continuar revisando el texto del proyecto, aunque existe consenso en que la modificación sea tratada en una sesión extraordinaria prevista para este viernes debido a la urgencia planteada por el Ejecutivo.