Por Julio Armando
En el marco del 81° aniversario del cuartel central de Bomberos Zapadores de Rafaela, dos mujeres fueron homenajeadas por haber marcado un antes y un después dentro de una institución históricamente integrada, en su mayoría, por hombres. Se trata de Lorena Krauel y Jorgelina Macinsky, quienes recibieron placas de reconocimiento por convertirse en pioneras dentro del cuerpo activo.
RAFAELA NOTICIAS dialogó con ambas protagonistas, que compartieron sus historias, los desafíos que atravesaron y el orgullo de haber abierto camino para otras mujeres dentro de la agrupación.
La primera mujer en llegar a la jefatura
La subcomisario Lorena Krauel fue reconocida por ser la primera mujer en alcanzar la jefatura del cuartel central de Bomberos Zapadores de Rafaela y también la primera mujer en integrar la agrupación local. “Hace 20 años que estoy en la institución y hoy me dieron este reconocimiento por ser la primera mujer que llegó a la jefatura del cuartel central”, contó emocionada.
Krauel explicó que ingresó como numeraria y fue creciendo dentro de la fuerza a medida que se capacitaba y sumaba experiencia. “Nos vamos formando, adquiriendo jerarquías y llegando a los cargos que se nos designan”, relató. Durante la entrevista, destacó especialmente el trabajo y el esfuerzo del personal femenino dentro de la agrupación. “Siempre quizás cuesta un poco más”, reconoció, aunque inmediatamente valoró “la valentía” y el profesionalismo de sus compañeras.
Actualmente, según indicó, entre 10 y 11 mujeres forman parte de la agrupación de Bomberos Zapadores de Rafaela, distribuidas en distintas funciones. La jefa también puso el foco en el acompañamiento familiar como un sostén indispensable para quienes integran la fuerza. “Llegar a estos lugares no sería posible sin el apoyo de la familia, que es el sostén silencioso de cada personal”, expresó.
Al hablar sobre el significado de su profesión, Krauel fue contundente: “Ser bombera es mi lugar de pertenencia. Es parte de mi familia y de mi esencia”.
La mujer que se puso al volante de una autobomba
Otra de las homenajeadas fue la inspectora Jorgelina Macinsky, reconocida por haberse convertido en la primera mujer chofer de unidades pesadas dentro de Bomberos Zapadores de Rafaela. “Hace 15 años que conduzco las autobombas. Es lo que elegí desde que ingresé”, recordó.
Macinsky contó que nunca había manejado un camión antes de ingresar al cuartel y que fueron sus propios compañeros quienes le enseñaron. “Los bomberos más viejos, que hoy ya no están, fueron quienes más me ayudaron y me enseñaron”, señaló con gratitud.
Conducir una autobomba implica mucho más que manejar un vehículo de grandes dimensiones. La inspectora remarcó que la principal responsabilidad es trasladar de manera segura a todo el personal que viaja hacia una emergencia. “Lo primordial es la conciencia de que llevo vidas arriba del camión. Hay que llegar bien y volver bien al cuartel”, sostuvo.
Sobre su experiencia en un ámbito históricamente masculino, aseguró que supo “sortear y saltar” las dificultades. “Mis compañeros me tienen como un par”, destacó, al tiempo que remarcó que nunca tuvo incidentes conduciendo las unidades. “Para mí es un orgullo increíble. He tenido intervenciones muy importantes como chofer y eso realmente me llena”, afirmó.
Finalmente, resumió el espíritu de su vocación con una frase cargada de emoción: “Ser bombero es ayudar, es dar todo por el otro, arriesgando todo”.