La presidenta del cuerpo legislativo local, Mabel Fossatti, explicó los alcances de la reforma aprobada para adecuar el funcionamiento del Concejo a la nueva Ley Orgánica de Municipios. Uno de los puntos más debatidos fue la limitación de las abstenciones, que ahora deberán estar justificadas y contar con la autorización del resto de los ediles.
Un reglamento adaptado a la nueva ley
Fossatti explicó que la modificación surgió a partir de la reciente sanción de la nueva Ley Orgánica de Municipios, que obligó a revisar y armonizar las normas internas del Concejo. El trabajo comenzó en julio y se desarrolló de manera grupal, hasta llegar al texto definitivo que fue presentado para su aprobación el jueves.
Entre los cambios se encuentra una reorganización del calendario legislativo. El nuevo reglamento establece que las sesiones ordinarias comenzarán durante la última semana de febrero y se extenderán hasta junio. Luego, el cuerpo retomará su actividad en agosto y continuará hasta fines de diciembre.
La decisión busca evitar interrupciones en el funcionamiento legislativo durante el último mes del año, especialmente porque en diciembre suelen tratarse temas centrales como la ordenanza tributaria y el presupuesto municipal. Según explicó la presidenta, mantener la actividad permitirá evitar la necesidad de convocar permanentemente a sesiones extraordinarias.
La polémica por las abstenciones
Uno de los artículos que generó mayor discusión fue el que establece límites a las abstenciones de los concejales. La nueva normativa determina que los ediles deberán pronunciarse a favor o en contra de los proyectos, salvo que exista una situación excepcional que justifique no participar de la votación.
Fossatti detalló que podrán solicitar la abstención cuando exista un compromiso ético o un conflicto de intereses que comprometa su imparcialidad. Como ejemplo, mencionó situaciones en las que un proyecto involucre directamente al concejal, a un familiar o a un socio comercial.
En esos casos, el edil deberá fundamentar su pedido y solicitar autorización al resto del cuerpo legislativo. La propuesta apunta a evitar abstenciones que, según consideró Fossatti, se venían produciendo con cierta frecuencia y sin fundamentos suficientes.
Los artículos 137 y 137 bis, que regulan esta cuestión, recibieron tres votos negativos durante la sesión. La presidenta señaló que la intención es que los representantes elegidos por la ciudadanía asuman una posición frente a cada iniciativa y expresen sus acuerdos o desacuerdos.
En ese sentido, remarcó que el Concejo tiene por delante discusiones importantes, entre ellas el presupuesto, la ordenanza tributaria, el marco normativo para las fumigaciones en el periurbano y la nueva ordenanza de comisiones vecinales.