La clasificación de Argentina a la final del Mundial 2026 desató una verdadera fiesta en Rafaela. Apenas el árbitro marcó el final del partido frente a Inglaterra, los rafaelinos salieron de sus casas para celebrar una remontada épica que dejó al seleccionado nacional a un paso de un nuevo título.
El tradicional punto de encuentro fue, una vez más, el centro de la ciudad. Desde distintos barrios comenzaron a llegar vehículos haciendo sonar sus bocinas, mientras familias enteras, grupos de amigos y jóvenes vestidos con la camiseta albiceleste caminaban con banderas argentinas sobre los hombros.
El sonido de los bombos y los cánticos futboleros se mezcló con una interminable fila de autos, motos y camionetas que recorrieron las principales avenidas. No faltaron los fuegos artificiales, las bengalas celestes y blancas ni el clásico "el que no salta es un inglés".
La euforia fue creciendo con el correr de los minutos. Muchos revivieron las imágenes de los festejos de Qatar 2022, convencidos de que este grupo vuelve a escribir otra página dorada en la historia del fútbol argentino.
La remontada frente a Inglaterra alimentó aún más la ilusión. Después de comenzar abajo en el marcador, el equipo de Lionel Scaloni reaccionó con personalidad y dio vuelta el resultado para sellar el pase a la final, un desenlace que hizo explotar de alegría a miles de argentinos... y entre ellos a Rafaela.
Ahora la ciudad ya empezó a palpitar la gran definición frente a España. La ilusión está intacta y los rafaelinos sueñan con volver a salir a las calles, esta vez para celebrar un nuevo campeonato del mundo. La cuarta estrella está cada vez más cerca.