Uno de los imputados en la causa por presunta comercialización de estupefacientes conocida como el "Kiosco Homero" (lugar en Marini y Ramón y Cajal donde presuntamente se vendía droga) recuperó este viernes la libertad por decisión de la Justicia, aunque deberá cumplir una serie de medidas alternativas mientras continúa el proceso penal en su contra.
Se trata de Lucas Damián Ramírez, quien permanecía alojado en la Unidad Penitenciaria N° 2 de Las Flores y cuya situación fue revisada en una audiencia realizada en los Tribunales de Rafaela.
La resolución fue adoptada por el juez penal Nicolás Guillermo Stegmayer, luego de escuchar los planteos de la defensa, a cargo del abogado Juan Bautista Degiovanni, y la oposición del fiscal Guillermo Loyola, quien había solicitado mantener la prisión preventiva.
El planteo de la defensa
Durante la audiencia, la defensa pidió la revocación de la prisión preventiva al sostener que existían elementos nuevos que justificaban una medida menos gravosa.
Entre otros argumentos, señaló que la madre del imputado había gestionado un cupo para que su hijo fuera internado en ADULAM, una institución dedicada al tratamiento y recuperación de personas con consumos problemáticos ubicada en la ciudad de San Francisco, provincia de Córdoba.
Además, hizo referencia a un informe psiquiátrico que advertiría un consumo problemático de sustancias por parte de Ramírez y planteó que la internación resultaba una herramienta adecuada para favorecer su recuperación.
La postura de la Fiscalía
Por su parte, el fiscal Guillermo Loyola solicitó rechazar el pedido de la defensa al considerar que no existían nuevos elementos que desvirtuaran los riesgos procesales ya valorados cuando se dictó la prisión preventiva.
Durante la audiencia sostuvo que la permanencia del imputado en el lugar donde ocurrieron los hechos seguía robusteciendo el caudal probatorio y entendió que los riesgos de fuga y entorpecimiento de la investigación continuaban vigentes.
La decisión del juez
Finalmente, el juez Stegmayer resolvió hacer lugar al planteo defensivo y ordenó la libertad de Ramírez bajo un estricto régimen de medidas alternativas.
Al fundamentar su decisión, el magistrado consideró que el tratamiento por adicciones ofrecido por la defensa constituía un elemento suficiente para morigerar la prisión preventiva, aunque aclaró que los riesgos procesales no habían desaparecido por completo.
También valoró la juventud del imputado, la ausencia de antecedentes penales y el compromiso asumido por su madre, quien manifestó que estará a cargo del seguimiento del tratamiento y deberá informar periódicamente sobre su evolución.
Las condiciones impuestas
La libertad quedó supeditada al cumplimiento de una serie de obligaciones:
- Fijar domicilio en Rafaela.
- Permanecer bajo la guarda de su madre.
- Internarse en la institución terapéutica ADULAM, en San Francisco (Córdoba), donde deberá realizar tratamiento por adicciones.
- Someterse al proceso judicial cada vez que sea requerido.
- No mantener contacto, por ningún medio, con testigos de la causa ni con los restantes imputados.
- No portar armas ni consumir estupefacientes.
- La madre del imputado también asumió el compromiso de comunicar mensualmente a la Oficina de Gestión Judicial la evolución del tratamiento.
La resolución judicial implica únicamente una modificación de la medida cautelar y no altera la acusación que pesa en su contra, la cual continuará su trámite hasta que se defina la situación procesal de todos los involucrados.