La justicia dispuso la excarcelación de un hombre identificado como Franco Mena, quien se encontraba detenido desde octubre del año pasado, acusado de haber participado en un violento ataque a una vivienda de Tacural en medio de un conflicto familiar y de haberse llevado, presuntamente, unos 700 mil pesos de una camioneta.
En la misma causa ya había sido liberado en febrero último Maximiliano Mendoza, quien es hermano de Mena por parte de madre. El conflicto que los involucró se habría producido cuando ambos irrumpieron en la vivienda -en Tacural- de un hombre que mantenía una relación con la madre de ambos, relación que había derivado en situaciones que afectaron a la mujer. El hombre que fue víctima del ataque en Tacural denunció que además de la agresión, los imputados lo despojaron de dinero que tenía en su camioneta, cuestión que los acusados niegan.
Tanto Mendoza como Mena fueron representados en los últimos trámites procesales por el penalista Juan Degiovanni, quien cuestionó una serie de dilaciones que se produjeron en la causa y que fueron postergando el inicio del juicio oral y público. El fiscal Juan Manuel Puig había pedido seis y ocho años de prisión de cumplimiento efectivo para ambos implicados, aunque naturalmente la defensa de los imputados cuestiona varios aspectos de la acusación, niega la comisión del robo y espera demostrar en los estrados judiciales que los hechos no responden a la hipótesis presentada por el fiscal.
La calificación legal por la que los hermanos están acusados es la de robo calificado por el uso de arma de fuego y efracción, es decir, la eliminación violenta de un obstáculo -aberturas, vidrios o paredes- para acceder a un lugar.
Lo cierto es que, al margen de esos debates, el juez Gustavo Bumaguin interpretó que efectivamente las dilaciones que se dieron en la tramitación del proceso y el tiempo que Mena pasó en prisión ameritan su libertad condicional, por lo que el hombre fue excarcelado, con la obligación de no ingresar a Tacural, fijar domicilio en Sunchales, concurrir semanalmente a la policía para dejar constancia de su cumplimiento de las normas, y no cometer nuevos delitos.