Un efectivo policial que prestaba servicios en Tribunales fue imputado y quedó en prisión preventiva tras ser acusado de abusar sexualmente de siete de sus sobrinos durante un período que se extendió desde 1996 hasta 2013.
La fiscal Vivian Galdeano explicó, al móvil de Mitre Santa Fe, que durante una audiencia realizada este martes se le atribuyeron siete hechos de abuso sexual. Si bien aclaró que los delitos no fueron cometidos mientras el acusado se encontraba en funciones, señaló que el caso generó un fuerte impacto debido a que el hombre había participado en ámbitos vinculados a causas de abuso sexual y, recientemente, acompañaba a niños y familias que concurrían a cámaras Gesell.
Según detalló la fiscal, las víctimas eran menores de edad que quedaban bajo el cuidado de su tío. Los abusos, indicó, no se producían mediante violencia física, sino a través de mecanismos de manipulación, regalos y situaciones de confianza que aprovechaban la vulnerabilidad de los niños.
La investigación comenzó en enero de este año, cuando una de las víctimas realizó una denuncia por una situación familiar que derivó en la revelación de los hechos. A partir de ese testimonio, otros familiares comenzaron a relatar experiencias similares, dando origen a una causa que fue creciendo con el paso de los meses.
Galdeano destacó que las víctimas arrastran graves secuelas psicológicas, entre ellas problemas de adicciones, intentos de suicidio y dificultades para procesar y narrar lo ocurrido. En ese sentido, sostuvo que resulta prematuro hablar de prescripción de los delitos, ya que recién ahora comenzaron a emerger los relatos y a reconstruirse los hechos.
La fiscal también confirmó que existen líneas de investigación abiertas para determinar si podría haber más víctimas. “Entendemos que pueden surgir más casos”, señaló, al advertir que el acusado mantenía contacto con otros niños en contextos similares a los denunciados.
Respecto de la situación laboral del imputado, explicó que tras conocerse la denuncia se activó el protocolo correspondiente, que incluyó el retiro del arma reglamentaria y del chaleco antibalas. Sin embargo, continuó desempeñando otras tareas dentro del ámbito judicial hasta que fue detenido hace ocho días.
Durante la audiencia, la Fiscalía remarcó como un dato relevante que el acusado acompañaba a menores y familias en el edificio donde funcionan las cámaras Gesell, una circunstancia que calificó como paradójica y que fue utilizada como argumento para fundamentar la peligrosidad procesal y solicitar la prisión preventiva.
Finalmente, Galdeano señaló que la expectativa de pena es muy elevada debido a la cantidad de hechos investigados y anticipó que la discusión sobre la prescripción probablemente continúe en instancias judiciales superiores. Mientras tanto, la causa avanza con nuevas medidas y la posibilidad de que aparezcan más denunciantes.