Un hombre de 47 años, identificado como Carlos Miguel Castillo, fue condenado a cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo tras ser hallado culpable de comercializar cocaína y marihuana al menudeo y poseer armas de fuego sin autorización en la ciudad de San Cristóbal. La sentencia fue dictada por el juez Juan Gabriel Peralta en el marco de un juicio de procedimiento abreviado.
Allanamientos y secuestro de estupefacientes
La investigación, llevada adelante por el fiscal Emiliano Odriozola del Ministerio Público de la Acusación (MPA), estableció que el imputado comercializaba la sustancia fraccionada en pequeñas dosis desde una vivienda ubicada en calle Dorrego al 1.600. Las tareas operativas en el sector estuvieron a cargo de la División Microtráfico de la Policía de Investigaciones (PDI).
Durante el operativo concretado el sábado 18 de octubre del año pasado, el personal policial secuestró envoltorios de nailon con cocaína y marihuana, trozos compactos sin fraccionar, dos balanzas de precisión, teléfonos celulares, una libreta con anotaciones y dinero en efectivo.
Infracción a la ley de armas
En el mismo procedimiento se incautó un revólver calibre 38 largo marca Orbea cargado con seis cartuchos, una escopeta calibre 12 marca Uzkon, cuatro cartuchos adicionales calibre 38 y 25 cartuchos calibre 12. Las pericias oficiales confirmaron que ambas armas de fuego estaban aptas para el disparo.
Castillo admitió expresamente su responsabilidad en los hechos atribuidos y la calificación legal por comercialización de estupefacientes y tenencia indebida de arma de fuego de uso civil y de guerra, manifestando su conformidad con el monto y la modalidad de la pena acordada.