En una extensa audiencia de medidas cautelares que se prolongó por casi tres horas, la Justicia de Rafaela dictó este viernes la prisión preventiva sin plazo para Franco Cejas y Juan Pablo Góngora.
Ambos están acusados de protagonizar una feroz balacera y una peligrosa fuga que incluyó apuntar con armas de fuego a los efectivos policiales. En el caso de Cejas, la situación procesal es aún más compleja, ya que sumó una imputación previa por una violenta agresión contra su pareja.
Una zaga de violencia: "Si no sos mía, no vas a ser de ningún gil"
El raid delictivo de Cejas comenzó a salir a la luz el pasado 7 de junio. Tras una discusión en una vivienda ubicada en la calle Donna al 800, el agresor atacó físicamente a su pareja y la amenazó de muerte. Según consta en la imputación que le realizo la fiscal Brenda Baños, Cejas le colocó un arma de fuego directamente en el mentón bajo la violenta advertencia de “si no sos mia no vas a ser de ningún gil”.
Al fin de semana siguiente, el sábado y domingo, la volvió a agredir y amenazar.
La feroz Balacera y una persecución de película
A pesar de las intervenciones previas por las denuncias del fin de semana, la fiscal del caso, Dra. Korakis, vinculó formalmente a Cejas y a su cómplice, Juan Pablo Góngora, con una seguidilla de tiroteos que mantenían en vilo a la comunidad rafaelina.
El hecho central que motivó sus capturas definitivas ocurrió cuando agentes policiales que realizaban patrullajes preventivos escucharon una ráfaga de al menos 13 disparos de arma de fuego. De inmediato divisaron a los dos imputados dándose a la fuga a gran velocidad a bordo de una motocicleta, lo que desató una persecución con apoyo de varios móviles policiales.
La huida terminó en la intersección de las calles Destéfani y Podio, donde la motocicleta colisionó contra un patrullero, haciendo caer a los sospechosos. Lejos de deponer su actitud, Cejas extrajo un arma de su cintura y apuntó directamente a los uniformados, lo que obligó a la policía a repeler la acción efectuando disparos disuasorios. Tras caérsele el arma, Cejas fue reducido en el lugar.
Por su parte, Góngora logró inicialmente evadir a los oficiales corriendo y saltando a través de los techos y tapiales de la zona. Sin embargo, la policía montó un rápido "operativo cerrojo" que permitió localizarlo y aprehenderlo escondido en un pasillo de la calle Brigadier López.
Durante la audiencia, la fiscalía solicitó la máxima restricción de la libertad argumentando el peligro procesal y remarcando que, por las calificaciones, la pena en expectativa para ambos será de ejecución efectiva. Por su parte, los abogados defensores (los Dres. José María Silvela y Andres Colon por Cejas, y la Dra. Amalia Cassina por Góngora) intentaron resistir la medida alegando que la investigación era "conjetural" y que existía incertidumbre sobre la autoría de los disparos debido a una supuesta "insuficiencia de pruebas".
Finalmente, el juez Javier Botero rechazó de plano los planteos de la defensa. Al dictar la prisión preventiva sin límite de tiempo, el magistrado fue contundente y aseguró que las evidencias presentadas poseen el grado de probabilidad necesario para esta etapa. Asimismo, alertó sobre la gravedad extrema de la situación, tipificando las acciones de los imputados como un reflejo de una "inusitada violencia, pocas veces vista en la ciudad de Rafaela". Ambos continuarán tras las rejas mientras avanza el proceso penal en su contra.