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Internacionales

Terremotos en Venezuela: el dramático relato de un profesor universitario que vive la tragedia en Caracas

Dilanci May, docente universitario venezolano, contó en Mitre Santa Fe cómo vive Caracas tras los devastadores sismos que dejaron cientos de víctimas, edificios inhabitables y servicios colapsados.

Los terremotos que sacudieron Venezuela en las últimas horas dejaron una escena de devastación, especialmente en Caracas y el estado costero de La Guaira. Mientras continúan las tareas de rescate y crece el número de víctimas, el testimonio de quienes atraviesan la emergencia permite dimensionar el impacto de una de las mayores tragedias recientes del país.

En diálogo con Mitre Santa Fe, el profesor universitario Dilanci May relató cómo vivió los movimientos sísmicos desde un edificio ubicado en una zona céntrica de Caracas. Aunque su vivienda no sufrió daños estructurales, describió momentos de enorme tensión. “Sentí que fue eterno”, contó al recordar cómo, junto a su familia, buscó refugio mientras el edificio se sacudía violentamente.

Según explicó, en distintos sectores de la capital venezolana se registraron derrumbes y daños severos. En barrios como San Bernardino, Pinto Salinas y Altamira colapsaron edificios, mientras que numerosas construcciones fueron declaradas inhabitables debido a grietas y fallas estructurales. “Mucha gente no pudo volver a subir a sus departamentos y permanece en la calle o en espacios abiertos”, señaló.

La situación es aún más grave en La Guaira, una de las zonas más afectadas por el desastre. Allí, de acuerdo con el relato del docente, los servicios básicos quedaron interrumpidos y la capacidad de respuesta de las autoridades se vio rápidamente superada. La falta de electricidad, comunicaciones y acceso a determinadas áreas dificulta el trabajo de los rescatistas.

May también describió una ciudad paralizada. Las clases fueron suspendidas, al igual que las actividades laborales no esenciales. “La gente sale a buscar agua y comida y vuelve a sus casas. Hay muy poco movimiento en las calles”, explicó.

El docente sostuvo además que existe preocupación por la falta de información clara sobre la magnitud de los daños y sobre la eventual llegada de ayuda internacional. “Siento que hay desinformación y que la situación rebasó a las autoridades”, afirmó.

El contexto no ayuda. Venezuela atraviesa desde hace años una profunda crisis económica y social, con un sistema de salud debilitado. En ese sentido, May aseguró que los hospitales ya estaban colapsados antes del terremoto y que ahora enfrentan una presión aún mayor por la cantidad de heridos.

Los dos sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5, se produjeron con menos de un minuto de diferencia y tuvieron su epicentro en la región centro-norte del país. Las autoridades venezolanas declararon el estado de emergencia y suspendieron las actividades escolares y laborales mientras continúan las tareas de búsqueda y rescate. Los reportes oficiales elevan constantemente el número de fallecidos, heridos y desaparecidos, especialmente en La Guaira, donde se concentra la mayor destrucción.

En medio de la incertidumbre, el relato de Dilanci May refleja la realidad de miles de venezolanos que hoy esperan noticias de familiares, enfrentan cortes de servicios y observan cómo sus ciudades intentan recuperarse de una tragedia sin precedentes recientes.

VENEZUELA Terremotos

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