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INTA acompaña la transformación del corazón lechero del país

Con el objetivo de revertir esta situación, un equipo de especialistas del INTA viene trabajando junto a estas PyMEs en territorio, generando conocimiento, capacitando y promoviendo mejoras concretas en sus procesos y productos.

En Santa Fe y Córdoba late el corazón de la industria láctea argentina. Además de albergar a grandes exportadoras, estas provincias concentran una red vital de pequeñas y medianas empresas (PyMEs) que procesan leche, elaboran quesos y abastecen a mercados regionales. Aunque muchas veces invisibilizadas, estas PyMEs generan empleo, agregan valor en origen y contribuyen a la seguridad alimentaria del país.

Pero también enfrentan desafíos serios: baja escala, dificultades financieras, acceso limitado al crédito, informalidad y falta de integración son solo algunos de los obstáculos que afectan su crecimiento y sustentabilidad.

Con el objetivo de revertir esta situación, un equipo de especialistas del INTA viene trabajando junto a estas PyMEs en territorio, generando conocimiento, capacitando y promoviendo mejoras concretas en sus procesos y productos. El abordaje combina ciencia, capacitación y trabajo colaborativo para ayudar a las empresas a cumplir estándares de calidad, mejorar su rentabilidad y proyectarse con mayor competitividad en el mercado.

El primer paso fue entender la realidad de las empresas. A través de encuestas y visitas a 19 PyMEs lácteas –la mayoría familiares y algunas vinculadas a escuelas agrotécnicas– se detectaron necesidades comunes, como mejorar la calidad de la leche, ajustar tecnologías de elaboración, aplicar buenas prácticas de manufactura y sumar valor a subproductos.

Frente a estos desafíos, nació el ciclo de capacitaciones Impulso Lácteo, que entre marzo y mayo de 2024 y 2025 convocó a unos 300 participantes entre empresarios, operarios, docentes, alumnos y profesionales del sector. Las capacitaciones estuvieron a cargo de especialistas del INTA y del INTI, y combinaron modalidades virtuales y presenciales.

Además de capacitar, el equipo técnico realizó un diagnóstico integral en 12 empresas seleccionadas. Se tomaron muestras de leche, suero y quesos para evaluar la calidad de los productos, y se analizaron aspectos edilicios, procesos de elaboración y formas de comercialización.

Los resultados mostraron una realidad diversa: algunas empresas cuentan con instalaciones adecuadas y buenas prácticas de manipulación, mientras que otras presentan deficiencias en infraestructura, trazabilidad e identificación del tipo de queso producido. Se detectaron pérdidas de materia útil en el suero, lo que afecta directamente al rendimiento y a la rentabilidad.

También se observó que la mayoría de las PyMEs comercializa sus productos a través de intermediarios, aunque algunas ya están apostando por puntos de venta propios.

A partir del diagnóstico, se están implementando mejoras que apuntan a ajustar la tecnología de elaboración, recuperar componentes valiosos del suero y estandarizar la calidad del queso. Estos cambios pueden marcar una diferencia sustancial en los márgenes de rentabilidad y en la proyección comercial de las empresas.

El trabajo en la cuenca lechera central muestra que cuando se combinan conocimiento técnico, compromiso territorial y escucha activa, las transformaciones llegan.

Las PyMEs lácteas tienen un rol clave en el entramado productivo nacional y necesitan más que nunca ser fortalecidas.

INTA apuesta por ese camino: estar cerca, acompañar y potenciar a quienes todos los días sostienen la lechería desde el interior del país.

El próximo 6 de junio se realiza el cierre del ciclo de capacitaciones virtuales Impulso lácteo, de este año. El tema que se abordará es Sustentabilidad de PyMES queseras y valorización de suero de quesería.

 

INTA

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