Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Cultura y Espectáculos

Volvió "Línea de tiempo" y Matías Martin prescindirá de los políticos

El periodista, que regresó ayer a la pantalla de la TV Pública con una entrevista a Ricardo Darín como puntapié de la segunda temporada de “Línea de tiempo”, descartó la presencia de políticos en su ciclo porque “pocas cosas son tan aburridas como hacerles una nota en campaña”

“No entrevistar políticos, incluso en un año electoral, fue una decisión absolutamente personal porque no me interesa que vengan a hacerse los honestos, buenos, humildes al programa y porque, además, lo que preguntás, lo que no, todo es un problema y de todo yo soy el culpable”, comentó Matías Martin en diálogo con Télam.

 

“Es un ciclo de entrevistas pero algunos, porque estás en Canal 7 o ven la tanda publicitaria, creen que estás haciendo '678' y cualquiera que haya visto el programa se da cuenta que no es así”, expresó el animador que supo estar al frente de “Orsai a media noche” y “La liga”.

 

“Línea de tiempo”, el vertiginoso ciclo de encuentros “mano a mano” con referentes de distintos ámbitos de la cultura y el deporte propone a la vez un recorrido por el contexto histórico y personal del invitado.

 

El año pasado el ciclo debutó con reportajes a Estela e Ignacio Guido Montoya Carlotto, Ricardo Mollo, Alfio Basile e Imanol Arias y continuará este año con su propuesta los martes y jueves a las 23.

 

Y a pesar de tratarse de un año electoral, su presencia en la grilla de la emisora estatal continuará la misma sintonía que trazó en la primera edición: sin políticos -no así sin temas políticos- para entrevistar.

 

“Una cosa es que yo diga lo que pienso sobre un tema desde la radio y otra desde la Televisión Pública: puedo decir lo mismo, ser la misma persona, pero el lugar condiciona el discurso y me mete en un tironeo del que no tengo interés en participar”, confió el conductor del longevo “Basta de Todo” (Metro 95.1).

 

Y quizás ese fuera el único gran condicionamiento que puso el conductor y periodista al momento de sopesar un debut en un medio público: el resto, dirá, “fue derribar prejuicios propios y del resto”.

 

“Los míos tenían que ver con ese monstruo gigante administrado por el Estado; la administración pública con sus pro y las contras que tiene en Argentina, de convertir un ámbito 100% artístico en otro burocrático y estatal”.

 

Sin embargo, una vez digeridas las diferencias indiscutibles que se imponen -hacia ambos lados- entre el mundo privado y el estatal, Martin destacó que “la ventaja número uno de la Televisión Pública es que tenés cero urgencia”.

 

“No tenés la presión de otros canales que si te baja el rating te bajan lo que tenés que decir o directamente te sacan el programa del aire: yo charlo con libertad y eso genera situaciones inéditas en la tele como poder escuchar al entrevistado, repreguntar o hacer un silencio”, comentó quien comandó espacios como “Arde troya” y “Locos por el fútbol”.

 

Sin ir más lejos, reveló la prerrogativa del Director Ejecutivo del canal, Martín Bonavetti, “cuando empezamos me dijo que no había ningún apuro, que el programa una vez en el aire iría poco a poco encontrando su forma y eso en la tele de hoy no existe; si no medís de una te sacan”.

 

Consultado sobre la exigencia que impone un programa de entrevistas “mano a mano”, Matin remarcó el trabajo de su equipo de producción, encabezado por la periodista Emilse Pizarro: “Me armé un 'dream team' de la producción y luego mi trabajo es estar conectado y lúcido para repreguntar o sacar lo mejor de los invitados”.

 

Y confesó que los rubros que más le cuesta encarar son “los personajes muy habituados a las entrevistas televisivas como fue el caso de Carmen Barbieri o Flavio Mendoza”.

 

“Mi desafío es cómo hacer para sacarles algo distinto, interesante. Son nombres con los que tengo poco que ver y, en cambio, me resultan más afines los músicos o deportistas”, admitió.

 

Por último, sobre sus proyectos para este año el periodista refirió a un viaje para trabajar en la Copa América, la continuidad en la radio, el programa en la TV Pública y “por ahora nada más”.

 

“Hay mucho dando vueltas pero a mis 44 aprendí que podés hacer 230 cosas a la vez pero lo que no podés es hacerlas bien”, resumió.

Te puede interesar

Teclas de acceso