En una entrevista exclusiva con Rafaela Noticias, Germán Ciceri, presidente de la Comisión de Comercio y Servicios del Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región (CCIRR), trazó un panorama preocupante sobre la realidad económica que atraviesa el sector comercial en la ciudad.
Según el dirigente, el comercio local viene sufriendo las consecuencias de una recesión que no da tregua, caracterizada por una combinación entre una fuerte caída en el consumo y un aumento de los costos operativos.
Fechas clave a la baja y expectativas austeras
El termómetro de las ventas minoristas viene encendiendo alarmas. Ciceri detalló que fechas clave para el calendario comercial, como el pasado Día del Padre, no arrojaron los volúmenes esperados.
Mirando hacia el futuro cercano, el panorama no parece revertirse en el corto plazo. Desde la entidad empresaria admiten que las expectativas para las próximas campañas fuertes del año —como el Día del Niño y el Día de la Madre— son notablemente austeras.
Costos fijos en alza: El impacto de los alquileres y las tarifas
El achicamiento de los márgenes de ganancia no solo se debe a las bajas ventas, sino a una estructura de costos fijos que no para de crecer.
En ese sentido, mencionó el titular de la comisión de Comercio y Servicios que el costo de los alquileres es una de las variables que afecta el sostenimiento ya que continúan en niveles elevados. Asimismo, puso en el mismo nivel el impacto del aumento en las tarifas (especialmente la energía eléctrica tras la quita de subsidios) que está golpeando de forma directa y severa la rentabilidad de las empresas.
“Los negocios más pequeños y con menor espalda financiera son los que peor la están pasando", advirtió Ciceri.
Ante este escenario crítico, desde el CCIRR confirmaron que mantienen gestiones constantes con cámaras nacionales de referencia, tales como la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Cámara Argentina de Comercio (CAC).
El objetivo prioritario es gestionar y reclamar herramientas urgentes de asistencia para el sector, dado que las líneas de financiación bancaria actuales resultan prácticamente inaccesibles para las pymes de la región.