La actividad económica argentina volvió a registrar una caída en abril y mostró que la recuperación todavía se mantiene irregular. Según el Índice General de Actividad (IGA) elaborado por la consultora Orlando J. Ferreres & Asociados, la economía retrocedió 0,7% respecto de marzo en la medición desestacionalizada, mientras que en la comparación interanual se mantuvo prácticamente sin cambios.
El informe privado sostuvo que la economía continúa exhibiendo una “evolución oscilante”, luego del fuerte rebote que había mostrado marzo tras la retracción de febrero. Con este resultado, el primer cuatrimestre de 2026 acumuló una baja de 0,3%.
Entre los sectores con mejor desempeño durante abril se destacaron minas y canteras, con un crecimiento interanual de 7,3%, y electricidad, gas y agua, que avanzó 7,2%. También mostraron números positivos algunas ramas vinculadas al agro y los servicios financieros.
En contrapartida, la industria manufacturera y el comercio volvieron a quedar rezagados. La producción fabril cayó 2% interanual, afectada principalmente por la baja en la actividad automotriz y la disminución en los despachos de cemento. El comercio, por su parte, registró una contracción de 2,4%.
El estudio también remarcó que persiste una economía “a dos velocidades”, con actividades ligadas a la energía, el agro y las finanzas mostrando mayor dinamismo que los sectores vinculados al consumo interno y la construcción.