Que sea doble o que estén suspendidos los despidos es un exceso, pero que desaparezca la indemnización por despido sin causa también lo es.
El argumento que se plantea es que el país no genera empleo y que una de las causas es el hecho de la existencia de la presente norma que establece que, en caso de despidos sin causas, debe pagársele al trabajador despedido un sueldo por año trabajado como compensación por esta situación.
Este planteo es sin dudas erróneo, ya que si el país crecería y las empresas tendrían situaciones favorables a futuro, no dudarían en contratar personal, como de hecho hacen, aún en contextos de normas desfavorables. Un cambio en la indemnizaciones no conlleva a nuevos empleos, solo aumentaría la movilidad del mismo, permitiendo contratar más rápidamente personal, en tiempos de bonanza, pero autorizando a despedirlos en momentos de crisis. Entendemos que es más provechoso discutir cómo hacer crecer al país, que perder el tiempo en discutir derechos que nos dejan en el mismo lugar donde estamos, con crecimiento de la pobreza, estancamiento, inflación y desempleo. Siendo el problema del estancamiento un problema macro y no del mercado de factores (trabajo) específicamente.
Para brindar tranquilidad nos gustaría decir que la indemnización por despido está garantizada en nuestra Constitución Nacional, sin embargo el año pasado dicha norma se violó cuando se autorizó por ley la interrupción de la vida por nacer, estando en élla tutelada.
¿Qué dicen los proyectos presentados?
Uno habla de un sistema de garantías, similar a un fondo, donde el trabajador aporta durante su vida laboral y recibe una compensación al terminar la relación de trabajo. No se pierde si uno cambia de empleo y se mantiene la antigüedad si se pasa de uno a otro. Incluso puede heredarse o cobrarse como un complemento a la jubilación.
Otro proyecto propone que el empleador constituya el fondo con porcentajes que van del 12 al 8 por ciento, llamándose Fondo de Garantía Laboral y administrado por el Estado. Mientras que el restante que analizamos, habla de un Fondo de Garantía, lo que vendría a ser un seguro de desempleo donde el trabajador despedido cobraría el mismo salario que poseía, hasta encontrar nuevo empleo. El límite a este seguro sería el tiempo trabajado en el empleo anterior, fomentando de esta forma que se genere más ociosidad, pero que no quede medida en el índice de desempleo, que mide a aquellos que buscan trabajo y no consiguen.
En todos los casos no es muy distinto a lo que los contadores recomiendan a sus clientes, que coloquen dentro del costo laboral, un porcentaje que varía según el rubro, con el que se constituyen provisiones para futuros despidos, de manera de que cuando llegue la amarga situación, nunca es agradable terminal mal una relación laboral, estén los fondos disponibles para hacerlo.
Desde nuestro punto de vista, la economía argentina, necesita que la ordenen en sus principales variables, para retornar a la senda del crecimiento, saliendo de la actual situación de repetida emisión monetaria para cubrir el gasto excesivo del Estado, que nos deja inflación, devaluación del peso y pobreza. En lugar de entretenernos discutiendo derechos ya existentes que nos llevan al mismo lugar donde estamos, el estancamiento.
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