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Economía

Argentina presenta desafíos clave para el crecimiento en 2022

Según proyecciones del gobierno, en 2022 la economía local recuperará todo lo perdido en 2020. No obstante, dicho resultado estará condicionado por diversos desafíos de corto y mediano plazo, según el análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Desde la abrupta caída en la actividad económica en Argentina hacia el mes de mayo de 2020 debido a la pandemia por COVID-19, nuestro país logró un repunte económico importante culminando dicho año solo 3,1% por debajo del mes de febrero de 2020. Es decir, a medida que se fueron liberando las restricciones a la circulación, la actividad retomó su dinamismo, el cual se logró sostener en el presente año 2021.

 

Hacia el mes de septiembre último se arribó a un nivel de actividad máximo desde julio de 2019, aunque registrando una leve caída en octubre tras cuatro meses consecutivos al alza. Así comienza el análisis de Bruno Ferrari y Emilce Terré del departamento económico de la Bolsa de Comercio de Rosario.

 

Si se analiza un período más amplio desde comienzos del año 2018, se logra observar que nuestro país venía transcurriendo un derrotero económico negativo importante con un sendero de caída en la actividad, por lo cual, la llegada de la pandemia terminó generando una "doble crisis" que tuvo un gran impacto en el conjunto de indicadores socioeconómicos que fueron paliados parcialmente con la asistencia del Estado.

 

Al comparar con los principales países de la región que presentan indicadores de actividad comparables, hacia el mes de enero de 2020 todos los países analizados ostentaban un nivel de actividad por encima de enero de 2018 salvo Argentina, que se ubicaba un 7,4% por debajo de dicho mes base.

 

De esta forma, la pandemia implicó una caída en la actividad más severa para nuestro país en comparación con la región, tal como se observa en el gráfico precedente. A su vez, al mes de octubre de 2021, solo México y Argentina se ubican por debajo del registro obtenido a comienzos del año 2018. Por otro lado, entre los países que mejor desempeño están alcanzando se encuentran Chile y Colombia, que presentan niveles de actividad por encima de pre pandemia y con un marcado sendero de crecimiento económico.

Al mismo tiempo, destaca en Brasil el estancamiento de su recuperación desde febrero de 2021, que se ha consolidado en los últimos meses con retrocesos en la actividad. En este sentido, dicho dato debe ser analizado con gran atención ya que lo que acontezca en Brasil tiene gran efecto sobre el devenir de la actividad económica en nuestro país ante la fuerte vinculación comercial bilateral.

En materia de las perspectivas futuras de la economía argentina, en primer lugar, las estimaciones para 2021 plasmadas en el Proyecto de Presupuesto 2022 marcan una recuperación del 8% para el Producto Interno Bruto (PIB) de Argentina. Dicha proyección es igual a la realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD) y levemente por encima del 7,5% esperado por el Fondo Monetario Internacional (FMI). No obstante, según declaraciones realizadas por el ministro de Economía, es probable que se culminé el año 2021 con un nivel de recuperación mayor a lo previamente estimado.

 

Mientras que de cara al 2022, los principales organismos internacionales son más cautelosos que el gobierno local, ya que el FMI y la OECD proyectan que la economía doméstica no logre superar su nivel de PIB del año 2019. Al tiempo que el Ministerio de Economía local estima un crecimiento del 4% en 2022, el cual nos ubicaría un 1,2% por encima de 2019.

En este contexto, para alcanzar una continuidad en la recuperación hacia el año 2022 que permita retomar el sendero de crecimiento económico, se destaca la necesidad de sobrellevar una serie de desafíos tanto en el corto como en el mediano plazo que serán claves para no caer nuevamente en una situación de estancamiento.

En el corto plazo, se hace imperante alcanzar un acuerdo con el FMI y el Club de París, que despeje el horizonte de vencimientos para dar mayor previsibilidad a las cuentas externas. A su vez, será clave mantener un alto superávit comercial que permita sustentar las importaciones necesarias para sostener el crecimiento y que posibilite, al mismo tiempo, un mayor nivel de reservas para brindar mayor estabilidad cambiaria.

Mientras que, en el mediano plazo, recuperar el equilibrio fiscal y monetario se convierte en una condición necesaria para poder dar sostenibilidad a la deuda pública y depender menos de la asistencia del Banco Central (BCRA).

A su vez, con relación a lo mencionado anteriormente, la economía argentina tiene que converger hacia una baja en la inflación para evitar distorsiones en los precios relativos y brinde previsibilidad en el valor del dinero para facilitar la toma de decisiones especialmente en el plano de las inversiones de capital. Por último, se necesita continuar con una recuperación del empleo privado, el cual se encuentra aún muy rezagado, fundamentalmente ante una situación de recuperación heterogénea a nivel sectorial.

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