La imagen de Giovani Lo Celso, Cristian Romero y Lisandro Martínez sosteniendo una pancarta con la inscripción "Las Malvinas son argentinas" dio la vuelta al mundo tras la victoria 2-1 ante Inglaterra en Atlanta. Sin embargo, detrás del símbolo desplegado en las semifinales del Mundial 2026 se esconde una travesía clandestina.
El ideólogo de la iniciativa es un joven de 33 años oriundo del barrio porteño de Villa Luro, quien prefirió preservar su anonimato para evitar inconvenientes con las autoridades norteamericanas. La confección del elemento se resolvió el mismo día del partido en una habitación de hotel.
Con un gasto menor a 10 dólares en una sucursal de Home Depot, el grupo de amigos adquirió pintura barata y un pincel. Ante la escasez de tiempo, tomaron la sábana de la cama del alojamiento, la cortaron por la mitad y procedieron a pintarla sobre el suelo.
El ingreso al estadio y la maniobra en la tribuna
La organización del torneo había prohibido estrictamente pancartas vinculadas al conflicto bélico de 1982, bajo advertencia de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva. Para evadir los controles del Mercedes-Benz Stadium, el autor debió ocultar la tela doblada en sus partes íntimas.
A falta de cinco minutos para el cierre del encuentro, personal de seguridad privada detectó la bandera e intentó incautarla. Frente a la amenaza de intervención policial, los simpatizantes envolvieron una botella plástica dentro de la sábana para darle peso y la arrojaron al campo de juego.
El futbolista Gonzalo Montiel recogió el elemento y se lo entregó a Lo Celso, dando paso a la secuencia fotográfica que se viralizó a nivel global. Tras los festejos, el mozo del plantel, Patricio Auber, rescató la bandera y confirmó en sus redes sociales que permanece bajo resguardo de la delegación.
Reclamo diplomático y posibles sanciones de la FIFA
La exhibición del mensaje generó una inmediata reacción del Gobierno británico, que solicitó formalmente una investigación por la violación de normativas que prohíben manifestaciones políticas. La portavoz del primer ministro, Keir Starmer, ratificó la postura de soberanía del Reino Unido.
Asimismo, el ministro de Ciencia británico, Peter Kyle, calificó el episodio como totalmente inapropiado en declaraciones a la BBC. Actualmente, la FIFA evalúa la aplicación de una sanción económica contra los futbolistas argentinos involucrados en el hecho.