La selección de Argentina se quedó con la medalla de bronce en la prueba de persecución por equipos masculina disputada en el Invencible Velódromo. El desenlace se produjo antes de cruzar la meta reglamentaria, ya que el conjunto albiceleste alcanzó a Venezuela en la pista y provocó la detención inmediata de la carrera por alcance reglamentario (OVL).
En el inicio de la competencia, la cuarteta venezolana tomó la delantera al cronometrar 13.660 segundos en los primeros 125 metros, sacando una luz de 0.394 segundos. La paridad se mantuvo durante los giros iniciales hasta el primer control clave: al cruzar los 1.000 metros, Venezuela lideraba con 1:04.192 frente al registro argentino de 1:04.723, estableciendo una diferencia de 0.531 segundos.
Quiebre de ritmo y definición por alcance
El rumbo de la final cambió radicalmente en el segundo kilómetro. La formación integrada por Marcos Mendez, Santiago Gruñeiro, Ruben Ramos y Agustin Ferrari completó ese parcial de 1.000 metros en 58.140 segundos, superando con amplitud el registro rival de 1:00.401. Con ese descuento superior a los dos segundos, Argentina tomó el liderazgo en el acumulado a los 1.625 metros.
A partir de ese tramo, el ritmo venezolano decayó con registros de vuelta por encima de los 7.7 y 8.2 segundos, mientras los ciclistas argentinos sostuvieron parciales de entre 7.2 y 7.4 segundos. La distancia en el cronómetro trepó a más de 5.6 segundos a la altura de los 2.750 metros, hasta que Argentina concretó el sobrepaso reglamentario previo a los 2.875 metros, decretando el final automático de la prueba y la confirmación del podio con Tomas Moyano completando la nómina oficial como suplente.