Durante la madrugada de este lunes, un importante operativo policial alteró la tranquilidad de barrio Mora luego de que personal que realizaba tareas de saturación escuchara una serie de detonaciones de arma de fuego y saliera tras los presuntos responsables. Si bien RAFAELA NOTICIAS ya había adelantado sobre la persecución y las detenciones, con el correr de las horas se conocieron nuevos detalles que permiten reconstruir lo ocurrido.
De acuerdo a información a la que tuvo acceso este medio, todo comenzó alrededor de la 1:20 de la madrugada cuando efectivos que patrullaban la zona escucharon disparos en inmediaciones de calle Zurbriggen. Al dirigirse hacia el sector, observaron una motocicleta negra con dos ocupantes que circulaba a gran velocidad por calle Destéfani en dirección al sur. Ante la sospecha, los uniformados iniciaron una persecución.
La fuga terminó en la intersección de Destéfani y C. Podio. Allí, ambos ocupantes abandonaron la moto e intentaron escapar corriendo por distintos patios de viviendas particulares. Uno de ellos fue detenido casi de inmediato. Se trata de Franco C., de 27 años, quien portaba una pistola Bersa calibre 9 milímetros con su cargador colocado. El segundo sospechoso, identificado como Juan Pablo G., de 26 años, fue localizado poco después oculto en el patio de una vivienda ubicada sobre calle B. López al 2300.
Una moto robada y trece vainas servidas
La investigación también permitió determinar que la motocicleta utilizada por los sospechosos presentaba irregularidades. Se trata de una Bajaj Dominar negra que registraba pedido de secuestro vigente desde octubre de 2015 por una causa tramitada en la ciudad de Santa Fe. Además, la chapa patente colocada en el rodado no correspondía con ese vehículo. Durante el procedimiento también fue secuestrado un teléfono celular que quedó a disposición de los investigadores.
Uno de los datos más llamativos surgió posteriormente en el lugar donde se habrían producido los disparos. En inmediaciones de calle Zurbriggen al 1100, personal policial encontró trece vainas servidas calibre 9 milímetros, una cantidad que da cuenta de la intensidad de la balacera registrada durante la madrugada.
No se reportaron personas heridas ni daños informados oficialmente, por lo que la causa quedó caratulada como abuso de arma de fuego.
Ahora los investigadores intentan determinar cuál fue el objetivo de los disparos y si los detenidos tienen algún tipo de vinculación con la escalada de violencia armada que viene afectando distintos sectores de la ciudad durante las últimas semanas. Algo que a esta altura de las circunstancias, prácticamente no queda ninguna duda.