Luego de los episodios de disparos registrados en barrio Amancay, el presidente de la comisión vecinal, Daniel Demarchi, reconoció que existe una profunda preocupación entre los vecinos y aseguró que se están llevando adelante distintas acciones junto a las autoridades para intentar devolver la tranquilidad al sector.
En diálogo con RAFAELA NOTICIAS, Demarchi sostuvo que los hechos ocurridos marcaron un antes y un después para el barrio. "Lamentablemente se terminó la tranquilidad en nuestro barrio. Estamos muy, pero muy preocupados por ese tema", afirmó.
Ante la situación, la vecinal solicitó una reunión urgente con las autoridades policiales y políticas. Del encuentro participaron el jefe y subjefe de la Unidad Regional V, representantes del Ministerio de Seguridad y el secretario de Prevención en Seguridad de la Municipalidad. Según explicó Demarchi, además de integrantes de la comisión vecinal, también asistieron vecinos directamente afectados por los hechos. "Llevamos a 12 vecinos, los más afectados por esta balacera. Cada uno pudo plantear sus preocupaciones y sus dudas. La mayoría fueron respondidas y quedó el compromiso de seguir trabajando por parte de la Policía", señaló.
Uno de los resultados concretos de los reclamos fue la incorporación de nuevas cámaras de videovigilancia en el sector. De acuerdo con lo informado por el dirigente vecinal, actualmente se instalaron tres dispositivos de alta resolución, uno de ellos apuntando específicamente hacia la zona donde ocurrieron los ataques a tiros. "Estamos tratando de cubrir los ingresos y egresos del barrio para poder captar imágenes de quienes fueron los responsables", explicó.
Además, indicó que la presencia policial se reforzó de manera significativa en los últimos días. "La prevención hoy es absoluta. Hay cinco móviles realizando patrullajes permanentes en el barrio y, en los horarios en que se registraron los ataques a tiros, los controles se intensifican aún más. Ese operativo no solo abarca a Amancay, sino también a otros sectores del mismo cuadrante, como barrio Antártida Argentina", detalló.
Un barrio conmocionado
Demarchi aseguró que, por el momento, no se han registrado nuevos movimientos sospechosos en el lugar donde se produjeron los ataques. "Está absolutamente tranquilo. En la casa no se ve ningún tipo de movimiento. Parece demasiado tranquilo todo, y eso nos da una cierta tranquilidad", comentó.
No obstante, remarcó que el impacto social que generaron las balaceras sigue siendo muy fuerte entre los residentes. "Este barrio jamás tuvo algo así. Nos llegó por sorpresa y fue un sobresalto terrible. Fue muy chocante para todos", expresó.
El presidente vecinal recordó además que se trata de una zona con importante actividad comercial (la de Casabella al 1600), y que los hechos alteraron la rutina cotidiana de quienes viven y trabajan allí. "Tenemos una cuadra muy comercial, con negocios que habían vuelto a abrir después de mucho tiempo. Quedó muy lindo todo ese sector y lamentablemente este tipo de cuestiones modificó el día a día del barrio", lamentó.
Finalmente, Demarchi destacó que la principal preocupación de los vecinos pasa por el riesgo que este tipo de situaciones representa para personas ajenas al conflicto. "Si bien los tiros fueron dirigidos a un sector específico, una bala perdida puede pasar cualquier cosa", advirtió.