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Tras la amputación de dos dedos de su bebé, una madre denunció falta de atención en Sunchales: "Un viaje desgarrador"

Un dramático accidente ocurrido en Sunchales derivó en una fuerte denuncia por presuntas falencias en la atención médica de urgencia. Marianela Montenegro relató que su hijo Giovanni, de un año y cuatro meses, perdió los dos dedos meñiques luego de que un sillón plegable le aplastara la mano durante un ensayo musical.
La mujer contó que el hecho ocurrió en el garaje de una vivienda donde ensayaba con la banda en la que se desempeña como cantante y corista. Como no tenía con quién dejar al niño, lo llevó consigo.
"Se terminó el ensayo y yo me puse a guardar mi micrófono y los cables. Él quedó parado al lado del sillón y empezó a empujarlo como si fuera un autito. En ese momento el sillón se cerró, le atrapó los deditos y cuando cayó hacia adelante terminó amputándoselos", explicó.
Según detalló, uno de los meñiques fue amputado a la altura de la primera falange, mientras que el otro quedó unido únicamente por un pequeño fragmento de piel.

La denuncia contra el Hospital de Sunchales

Tras el accidente, un integrante de la banda la trasladó de inmediato al Hospital de Sunchales. Allí, según su relato, fue atendida por dos médicos y un enfermero, quienes revisaron al niño pero le informaron que no podían brindarle el tratamiento necesario.
"Me dijeron que no había traumatólogo, que no había pediatra de guardia y que tampoco tenían ambulancia. Lo único que hicieron fue limpiarle la herida, ponerle una gasa y darme una jeringa con ibuprofeno para que se la diera yo", afirmó.
La madre recordó que, en medio de la desesperación, intentó suministrarle el medicamento, pero el pequeño lloraba desconsoladamente y terminó escupiéndolo.
"Después me preguntaron si tenía en qué moverme y me dijeron que tenía que ir hasta Rafaela porque ambulancia tampoco había ese día", sostuvo.

Un viaje "desgarrador" hasta Rafaela

Marianela describió el traslado como el momento más difícil de toda la situación.
"La gasa enseguida se llenó de sangre. Todo el viaje fui apretándole la mano con un trapito para tratar de frenar la hemorragia. Él gritaba, temblaba del dolor y yo tenía miedo de que se desmayara. Me sentí completamente inútil porque no podía hacer nada para aliviarlo", expresó.
Incluso contó que al día siguiente tenía la pierna llena de moretones por las patadas involuntarias que el niño daba a causa del intenso dolor.

Atención inmediata en Rafaela

Al llegar al Hospital "Dr. Jaime Ferré" de Rafaela, la situación fue distinta. Según relató, el ingreso fue inmediato y el personal comenzó rápidamente con las primeras intervenciones.
"Le pusieron calmantes, le hicieron radiografías para descartar fracturas, le colocaron anestesia y suturaron el dedo que todavía estaba parcialmente unido", explicó.
Sin embargo, durante un control realizado días después, los médicos comprobaron que esa sutura no había logrado mantener el tejido con vida y debieron amputar también esa parte del dedo.
Como consecuencia del accidente, Giovanni perdió ambos dedos meñiques.

"No quiero que esto le pase a otro chico"

La repercusión pública del caso llevó a que el testimonio de Marianela se viralizara en redes sociales. Sin embargo, aseguró que nunca imaginó esa difusión.
"Yo hice el descargo sin esperar que se viralizara. Pero agradezco que haya pasado porque esto no le puede volver a pasar a ninguna criatura", afirmó.
También indicó que, hasta el momento de la entrevista, ninguna autoridad municipal de Sunchales se había comunicado con ella.
Finalmente, recordó la impotencia que sintió durante las horas posteriores al accidente.
"En todo ese viaje me sentí inútil. No podía hacer nada para calmar su dolor, sus gritos ni el temblor. Lo único que podía hacer era sostenerle la mano para que no siguiera perdiendo sangre", concluyó.

Autor: 132956|
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