Jonatan David Bagnaud, de 31 años, fue imputado por una serie de delitos que incluyen lesiones, amenazas, daño, encubrimiento y tentativa de hurto. En una audiencia vía zoom, contó con la presencia del defensor público del distrito San Cristóbal Adrián Roca, y además, estuvo encabezada por el juez Gustavo Bumaguín, quien detalló el procedimiento y los derechos del acusado antes de dar lugar a la imputación fiscal.
Según lo relatado por el fiscal Guillermo Loyola, el primer hecho ocurrió el 16 de noviembre de 2024, cuando Bagnaud agredió físicamente a una mujer en la vereda de calle Progreso al 200 y luego amenazó con un cuchillo a su marido involucrado en la escena. El segundo episodio tuvo lugar el 10 de diciembre, cuando el imputado fue sorprendido forzando la puerta de un auto estacionado en calle Güemes, ocasionándole daños.
El tercer hecho atribuido ocurrió el 15 de enero de este año, cuando a Bagnaud le encontraron en su casa una motocicleta que había sido denunciada como robada horas antes. La fiscalía sostiene que el acusado conocía el origen ilícito del vehículo. Finalmente, el cuarto episodio tuvo lugar el 7 de mayo, cuando intentó sustraer una bicicleta frente a un centro de salud, aunque fue interceptado y aprehendido por personal de la Guardia Urbana y la policía tras una persecución.
La calificación legal incluye lesiones leves, amenazas con arma, daño, encubrimiento y tentativa de hurto calificado, todos ellos en concurso real.
La Fiscalía presentó como pruebas, principalmente imágenes de las cámaras de seguridad municipal y testimonios de agentes de la GUR y de la Policía, como así también de las víctimas.
El defensor público, por su parte, pidió tener en cuenta la situación personal de Bagnaud, quien se encuentra desempleado y realiza trabajos informales, y no presentó objeciones formales a la imputación en esta etapa. A su vez, intentó minimizar la gravedad de los delitos y presentar al acusado como una víctima social de la inacción del Estado.
Finalmente, luego de escuchar a las partes, el juez Bumaguín dispuso la prisión preventiva del imputado sin plazos, al considerar la cantidad de hechos y víctimas, la reincidencia de Bagnaud —quien ya posee cinco condenas previas— y su falta de arraigo, lo que incrementaría el riesgo de fuga.