La extenista profesional y medallista de oro en los Juegos Panamericanos de Guadalajara, Florencia Molinero, detalló el detrás de escena del proceso que postuló a Rafaela, Rosario y Santa Fe como sedes de los Juegos Suramericanos (Odesur). El armado inicial requirió un balance técnico y la confirmación del entonces gobernador Omar Perotti, quien rubricó la nota oficial a dos días del cierre de plazos.

Una postulación inédita y la pulseada con Colombia
La propuesta implicó un cambio reglamentario y cultural para la organización internacional. "Los juegos siempre tienen el nombre de la ciudad que son sede. No fue fácil convencer a todos los países de que esto era una realidad y que se podía hacer realmente", explicó la funcionaria sobre la defensa del modelo santafesino.
Para asegurar la plaza, el equipo técnico adelantó los tiempos entre octubre y noviembre para neutralizar una posible candidatura de Colombia. La planificación de las fechas contempló factores climáticos y la superposición con los Juegos Olímpicos de la Juventud de Dakar.
Dossier técnico, infraestructura y votación final
La candidatura exigió la confección de un documento exhaustivo con las disciplinas y los compromisos edilicios de cada localidad. "El 90 o 95% de los deportes están como se eligieron en el primer dossier, porque se hace sobre la realidad de cada ciudad", remarcó Molinero respecto a la viabilidad de las obras proyectadas.
