En Rafaela, el pasado 7 de marzo, una mujer se presentó en la casa de la víctima y le pidió agua, algo de dinero y su teléfono celular, alegando que su hijo se encontraba enfermo en la escuela. El vecino, de buena fe, accedió y le prestó el aparato para que realizara una llamada.
Sin embargo, en un descuido, la mujer se retiró junto a un hombre en motocicleta, llevándose el celular.
Personal del Departamento Compleja 5 de la PDI llevó adelante diligencias investigativas que permitieron establecer que el dispositivo se hallaba en la localidad de Santa Clara de Saguier. Con autorización de la fiscal interviniente, se concretó una requisa en una vivienda, donde finalmente se logró secuestrar el teléfono robado.