Hace tiempo que desde este medio damos cuenta de una gran cantidad de hechos de violencia de género, y todos repiten el mismo patrón. Hombres que se creen dueños de sus parejas, decididos a hacer cualquier cosa por retenerlas, hasta llegar a situaciones sumamente extremas.
En este caso todo comenzó, cuando la joven observó como su pareja chateaba con diferentes mujeres, y le manifestó sus intenciones de separarse. Ahí es cuando el violento reaccionó de la peor manera y comenzaron las amenazas, manifestándole que eso no pasaría, y de lo contrario le rompería su teléfono, su moto y luego la mataría. Si bien la mujer intentó salir de la casa, este no se lo permitió y la lesionó con golpes de puño. Recién al día siguiente, cuando el acusado se retiró a trabajar, fue que pudo abandonar la casa y realizar la correspondiente denuncia. Pero esto no fue suficiente, ya que después de ser denunciado, continuaron las amenazas, y finalmente el violento terminó detenido.