Economía

La Economía Argentina y el Juego del Calamar

Pasada dicha fecha, se debería rediseñar el rumbo que nuestro país lleva, el cual no es beneficioso para la población, pero tampoco para la coalición gobernante. Será el momento de realizar el acuerdo con el FMI y hacerlo lo antes posible. Hay pocas dudas de que no se llegue a un acuerdo, ya que tanto el gobierno argentino, como las autoridades del Fondo, necesitan acordar. Ni les cuento lo que necesita el pueblo que este acuerdo por fin se realice y volvamos a ser un país normal, financieramente hablando. Este contrato debería pactarse antes del primer trimestre del próximo año y los condicionamientos que este traerá ayudarán a corregir los macro desequilibrios con que estamos conviviendo, déficit desmadrado y falta de financiamiento que nos vuelven en inflación y pobreza.

Mientras tanto, la actual conducción del gobierno, creyendo que se ganan elecciones repartiendo dinero, elevó la capacidad de emitir con un artilugio contable utilizando el ingreso de los DEG (Derechos Especiales de Giro) del Fondo Monetario Internacional, que se recibieron para hacer frente a la pandemia. Cuando el país convive con escasez de dólares y no tiene un plan para ampliar la generación de los mismos. Tener un tipo de cambio para comercio exterior en $100, que con retenciones se reduce según el caso hasta $67, sin contar otros impuestos, no llama a producir más, en especial si lo comparamos con las cotizaciones libres por encima de los $175 por dólar.
Quien dirige los destinos económicos del país debería tener un único objetivo, equilibrar el presupuesto público, logrando financiarlo genuinamente, para no tener que recurrir a la emisión espuria que nos trae inflación y devaluación, y con esto pobreza. Los programas que insertan pesos en la economía están fracasando debido a que hay poca oferta de productos, las empresas se van del país y emprender es muy costoso por la enorme carga impositiva existente, sumado a la falta de crédito para comenzar o expandirte. Entonces más dinero en plaza, con el mismo nivel productivo, termina convalidando precios más altos y la indeseada inflación. Si seguimos con la misma receta de los últimos 10 años, tendremos el mismo resultado, entre el 2011 y el 2017 la tasa de inflación fue del 25% en promedio y del 2018 en adelante saltó al 50%, porcentajes que no encontrás en otros países del mundo. Lo que tampoco encontrarás es un legislador que, buscando probablemente unos momentos de fama habló de nacionalizar los depósitos, flaco favor le hace a la coalición gobernante, pudiendo generar una corrida y en especial mostrando desconocimiento, no solo económico, sino también ignorancia de la actual composición del sistema financiero, donde el 60% del crédito disponible se lo lleva el sector público vía lelic y bonos.
Mientras tanto, todos los argentinos nos encontramos con nuestras familias y empresas jugando el Juego del Calamar, como en la popular serie de Netflix, debemos respetar las tres reglas, no se puede dejar de jugar (no podemos dejar de trabajar, invertir o comerciar), el que se niega a jugar será eliminado (si te niegas a participar no consigues el diario sustento)  y por mayoría puede elegirse el final del juego (votamos periódicamente), el actual plan económico tiene fecha de caducidad, sea cual sea el resultado electoral.
#BuenaSaludFinanciera  @ElcontadorB  @GuilleBriggiler

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