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¿El fin de las monedas de 10 y 5 centavos?

Las monedas de 10 y 5 centavos siguen existiendo, pero ya casi sin circulación entre la población. La inflación y la devaluación han hecho que su valor caiga y hoy ya no alcancen ni para comprar un chicle, como ocurría tiempo atrás, y no tan remoto. Al parecer las de 25 y 50 centavos también van por el camino de la extinción. RAFAELA NOTICIAS consultó a Lilián Koper, licenciada en Economía, sobre el tema, para conocer su visión al respecto y hacia dónde va, o debería ir nuestro país, en cuestión de emisión monetaria. 
“Como primera cuestión es marcar el bajo valor que tienen las monedas hoy en nuestro país. Por ejemplo la moneda de $0.10 representa hoy sólo US$ 0.006 (dólares), o sea ni 1 centavo de dólar. La moneda de $0.50 representa US$0.03, la de $1 representa US$ 0.0625 y la más nueva de $2 representa US$ 0.125. O sea que si consideramos que nuestras monedas más pequeñas fueron de las de 5 y 10 centavos, sólo deberían subsistir las de $1 y $2 pero con el tamaño de las de 10 y 5 centavos”, explicó la especialista. Además aseveró que “seguramente en la actualidad acuñar monedas de $2 como las actuales es más caro que el valor que representan”. “Por otro lado, el billete más grande de hoy, $500, es el equivalente a US$30. Y el de mayor circulación, el de $100, representa sólo US$6. Todos estos números, calculados con un tipo de cambio de $16. Si utilizáramos un tipo de cambio más realista (de $25 o más), todos estos equivalentes serían más ridículos”.
Koper por otro lado expresó algunas conclusiones:
1- El Estado, cuando emite moneda sin respaldo para tapar el déficit, nos está cobrando un impuesto: el impuesto inflacionario, que es la desvalorización que sufre el dinero en nuestro poder al haber inflación y socavar el poder adquisitivo de nuestro dinero.
2- El Gobierno de Duhalde y el kirchnerista produjeron fuertes devaluaciones y, especialmente a partir de 2010, se rompieron todas las reglas económicas para la emisión de dinero. Pero nunca quisieron adecuar la denominación de monedas y billetes para no convalidar esa desvalorización.
3- Hicieron la vida de todos más complicada por la cantidad de billetes que debemos portar, además del impuesto inflacionario implícito.
4- El gobierno actual no sólo que está tardando en adecuar la denominación de toda la masa monetaria, sino que está avalando que se cobre un impuesto adicional por el uso del efectivo ya que van a cobrar 1% por los depósitos en efectivo de las empresas en los bancos y las empresas de cobranza -Rapipago, etc. – y van a recuperar ese costo cobrando $5 por factura pagada, como mínimo, a sus clientes. Lo que es absolutamente inconstitucional, porque se trata del uso de una moneda de curso legal. Nos siguen cobrando el impuesto inflacionario y ahora quieren agregar otro más.
5- La autoridad monetaria no puede obligar a los habitantes a usar moneda electrónica, porque además de ser ilegal, obliga a los usuarios a pagar muchos costos adicionales (comisiones de tarjetas, posnet, etc.) que no son competitivos.
6- Ya es hora que se elimine el uso de centavos, hasta tanto no se modifique el régimen monetario, por ejemplo, sacando una vez más en nuestra larga historia, ceros a nuestra moneda.
El Estado, como siempre, tapa su propia ineficiencia y mala praxis, a nuestro costo. Antes, ahora y siempre, el Estado estafa a sus ciudadanos con la emisión espuria de dinero.

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