Cultura y Espectáculos

El Festival de Teatro también se vivió en el Viejo Mercado

La sede del Complejo fue visitada por miles de espectadores que se acercaron hasta la boletería emplazada en el lugar para adquirir sus entradas. Un espacio que ganó en comodidad y atención al servicio de quienes deseaban informarse sobre el contenido de las obras y las disponibilidades de las funciones.

Para los artistas, críticos especializados y periodistas locales, se transformó en un espacio de encuentro y discusión sobre el teatro, a través de las mesas de devoluciones que se desarrollaron día tras días, en la Sala V del Viejo Mercado. Allí se analizaron y se debatieron cada una de las propuestas artísticas presentadas, con la participación de sus protagonistas, periodistas especializados y miembros de CRITEA.

Además, el aula de la Escuela Municipal de Artes Escénicas (EMAE), que funciona en la planta alta del Complejo, funcionó como una de las salas alternativas que tuvo la programación, con la presentación de las obras "Un lazo rojo" y "Un trabajo". Ambas funciones se desarrollaron a sala llena y tanto el público como los artistas valoraron las comodidades que brinda este espacio para la realización de este tipo de espectáculos. 

Como centro de la actividad cultural y de la capacitación artística de la ciudad, el Complejo Cultural del Viejo Mercado no podía quedar ajeno al evento cultural de mayor relevancia que tiene la ciudad, aportando un espacio para el encuentro y sumando un escenario más a la oferta local.

Los directores
Elisa Carricajo fue una de las artistas que pasó por el Aula C del Viejo Mercado. Lo hizo con la obra "Un trabajo" que escribió y dirige junto a Lisandro Rodríguez. Para ella, presentarse en el Complejo Cultural tuvo un significado especial.

"En el Festival del año pasado, había tenido la posibilidad de hacer funciones en la planta baja, donde hoy funciona el Museo de Arte. De hecho, el edificio todavía no se había inaugurado y nosotros habíamos venido con una obra que se llamaba Museo", explicó.

Es por esto que para Carricajo, el retorno a este espacio representó algo muy singular. "Fue muy lindo haber vuelto y ver cómo está. Esa sala en particular, es preciosa. Quedamos muy contentos", sostuvo. 

Además resaltó que el Aula C del Viejo Mercado es una sala más grande que la utilizada en Buenos Aires para la presentación de la obra. "Nosotros trabajamos en una sala más pequeña -dijo- por lo que fue un gran desafío. Y al mismo tiempo una gran alegría". 

El otro director que presentó su trabajo en el Complejo Cultural fue el rafaelino, Ramiro Rodríguez. Con su obra "Un lazo rojo", fue el encargado de inaugurar el aula de la EMAE como sala alternativa, en el segundo día del Festival. 

"Para nosotros, que presentamos una obra intimista, que cuanto más proximidad con el público se tenga, más potencia se logra, resultó un espacio muy cómodo para trabajar", aseveró Rodríguez.

Además, el director destacó algunas virtudes del lugar. "Tiene las características técnicas suficientes y necesarias para montar una obra de complejidad media. Y creo que será un espacio al que van a explotar bastante para este tipo de obras del teatro independiente", apuntó. 

Por otra parte, Rodríguez reconoció que guarda una relación muy singular con el edificio. El Liceo Municipal, una de las instituciones que funciona allí, lleva el nombre de su abuelo, Miguel Flores. "Ya ser rafaelino y estar elegido con tu obra en el Festival, genera una sensación muy fuerte. Pero al Viejo Mercado le tengo un cariño y un disfrute especial. Desde mi familia hubo siempre una conexión particular con este lugar", concluyó.

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